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Todos nos envidian

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Más de un mes después de empezar la concentración ya estamos en Esmirna. Empieza el Mundial. La preparación arran- có hace más de 30 días y ahora llega la parte buena, la emocionante, la de verdad… la compe- tición. Lo que se recuerde a partir de aquí será el resultado que obtengamos. Afrontamos el reto de conseguir algo que nunca antes logró este equipo y casi ningún otro: ser campeones del mundo dos veces consecutivas. El envite es fuerte, fortísimo. Antes sólo lo han lo- grado Brasil (en los 50) y Yugoslavia (1998 y 2002). La exclusividad hace el reto mas difícil y más atractivo.
A veces, con esto de alcanzar metas parece todo demasiado sencillo y nos olvidamos del tremendo trabajo diario que ha sido necesario realizar para te- ner esperanzas fundadas de conseguir el objetivo. Un mínimo cambio puede hacer que, aun habiendo puesto correctamente todos los cimientos y seguidos todos los pasos marcados, el edificio se derrumbe. Por eso hay que aprender a disfrutar de cada paso, del camino que hemos recorrido durante estos más de 30 días con sus altos y sus bajos. Con los momentos de cansancio y con los de euforia. Con las alegrías cuando ganamos, mejoramos, avanzamos… o con las penas cuando algo no sale, o cuando lo inesperado aparece en forma de inoportuna y desafortunada lesión, como la de José Calderón. La lesión no ha podido ser más injusta.
Al final del viaje, probablemente, tendremos lo que todos esperamos, un premio. ¿Medalla? La realidad es que son pocos los que se dan cuenta que durante el trayecto ya nos hemos llevado el premio más grande. La vivencia diaria de un grupo tan extraordinario como este. Desde el primer día se sacan experiencias nuevas y eso provoca que cada uno de nosotros sea mejor cuando terminamos que cuando echamos a andar. Ése es nuestro secreto.
En Turquía hay ausencias notables (Nowitzki, Parker, Kirilenko, Nocioni, Siskaukas...), pero también muchas presencias (los nuestros, Scola, Durant...) determinantes. Para empezar nos medimos a Francia. Es una selección muy atlética, que se basa en el trío De Colo-Batum-Diaw. El año pa- sado necesitamos nuestro mejor partido para superarlos.
Nuestro balance es positivo y una vez más somos la envidia del resto. Ausente Pau, presentes todos los demás. El ambiente es bueno y la preparación también lo ha sido. Ahora esperamos un comienzo más tranquilo que el del pasado Eurobasket y, si se puede pedir, que tengamos el mismo final.