Griñán aseguró a Zapatero que no dejaba marchar a Aguilar a Trabajo

La nueva ministra eclipsa la toma de posesión de la consejera de Obras Públicas, Josefina Cruz Villalón.

Josefina Cruz Villalón, Rosa Aguilar y José Antonio Griñán, ayer en el Salón de los Espejos del Palacio de San Telmo
Josefina Cruz Villalón, Rosa Aguilar y José Antonio Griñán, ayer en el Salón de los Espejos del Palacio de San Telmo

SEVILLA- La flamante ministra de Medio Ambiente Rural y Marino, Rosa Aguilar, se convirtió ayer en la protagonista del acto de posesión de su sustituta en la Consejería de Obras Públicas, Josefina Cruz Villalón. Y no por sus declaraciones, sino por los elogios que recibió por parte del presidente de la Junta. José Antonio Griñán desveló «algunos secretos» de la marcha de Aguilar, relativos a la conversación que mantuvo con Zapatero «un poco antes de lo que se ha publicado».
«No sé si hice bien o mal, pero lo que hice fue hablar bien de ella. Luego me dijo que quería contar con ella, y ahí había un condicional: depende de para qué. Porque inmediatamente a uno le vino a la cabeza el Ministerio de Trabajo, que era de lo que se estaba hablando y que nos había dicho el presidente que era lo único que iba a cambiar», aseguró Griñán. Posteriormente, haciéndole ver que la nueva ministra era su apuesta personal cuando conformó su equipo hace 18 meses, le respondió que «a Trabajo no la dejo ir».
El sentimiento de posesión le duró más bien poco, puesto que Zapatero le comunicó que deseaba contar con ella para el Ministerio de Medio Ambiente. «Eso es otra cosa», afirmó Griñán, quien ve en Aguilar una interlocutora «perfecta» para reclamar al Gobierno central las ayudas que le corresponden al campo andaluz. «Tener a una andaluza, cordobesa además, tierra agroalimentaria por excelencia, al frente de ese departamento para mí era muy importante», por lo que «ahí no podía decir que no».
También recordó que «se vino conmigo hace un año y pico» a formar parte de su primer gabinete porque «coincide en muchos aspectos con mi discurso, mi proyecto político y mi forma de entender las cosas», a pesar de que procedía de IU. Griñán sentía nostalgia, sabedor de que dejaba marchar a Madrid a un valor político en alza. Por ello, recordó que Aguilar «es el segundo caso de un consejero de la Junta que sale de la mesa del Consejo de Gobierno de la Junta para irse a un ministerio. El primero fui yo», cuando se incorporó en 1992 al Ejecutivo de Felipe González, siendo consejero de Salud.
Las polémicas declaraciones de María Dolores de Cospedal y Javier Arenas, valorando positivamente los nuevos cambios realizados por Zapatero, también se colaron en el discurso de Griñán. «Vas a tener la suerte de trabajar con un excelente presidente y con un equipo que todo el mundo ha calificado, incluso la oposición, como sólido y de largo alcance». Por su parte, Aguilar remarcó que se siente «plenamente identificada» con el proyecto del presidente del Gobierno y que por parte de Griñán recibió «respeto y apoyo» cuando Zapatero le propuso la cartera de Medio Ambiente. Sobre el nuevo Ejecutivo, «no vamos a defraudar las expectativas que han puesto sobre nosotros».


Cruz Villalón: «Tampoco llego en los tiempos de la cólera»
La nueva consejera, Josefina Cruz Villalón, quiso restar importancia al momento complicado en el que inicia su andadura al frente de Obras Públicas, dado el contexto de crisis económica y las dificultades financieras que encuentran las administraciones a la hora de realizar las infraestructuras planificadas. «Sé que no llego en momentos fáciles, pero tampoco llego en los tiempos de la cólera» –dijo– y recordó que inicia su andadura en la Junta «en momentos más fáciles que a otros les ha tocado vivir y gestionar en la Administración». Tras recordar que las grandes líneas de su tarea «están en el discurso de investidura de Griñán», indicó que no pide cien días de gracia para que la oposición, los agentes sociales y los ciudadanos valoren su trabajo «porque sé que no los tengo». Pero sí pidió «cien horas para hablar con el equipo de la Consejería y los delegados y así conocer los problemas de las provincias». Igualmente, recalcó que seguirá una línea continuista respecto a la desarrollada por la «consejera-ministra» Aguilar, una política que «ha dejado el listón muy alto», subrayó.