Mónaco

Bruni y Sarkozy lucen tripita

Ahora sí, Carla Bruni ha dicho adiós a la talla 36. Al menos hasta que salga de cuentas. Bienvenidos sean los vestidos premamá.

Carla y Sarkozy dieron un paseo para disfrutar del buen tiempo
Carla y Sarkozy dieron un paseo para disfrutar del buen tiempolarazon

A falta todavía de una confirmación oficial de su embarazo, la primera dama francesa se ha dejado fotografiar en estado de buena esperanza durante las breves vacaciones de fin de semana que el matrimonio presidencial galo se ha concedido en la Costa Azul. Con un ligero vestido-túnica blanco que evidenciaba las redondeces propias de su futura maternidad, Carla Bruni y Nicolas Sarkozy, en bermudas y camisa ligeramente desabrochada –eso sí, en los límites del decoro al que se debe todo alto dignatario–, pasearon su amor a orillas del mar en el Fuerte de Breçançon. Desde hace unos días, ella ha cambiado su palacete parisino y el estrés capitalino por esta tradicional residencia veraniega de los jefes de Estado franceses.

El chapuzón presidencial
Las malas lenguas justificaban la soledad de Sarkozy este pasado sábado en la boda del príncipe Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock por el delicado estado de la cantante y ex top model, a la que describían postrada en la cama por riguroso consejo de su ginecólogo. Nada más lejos. Las fotos lo atestiguan. La pareja elísea no sólo ha aprovechado la quietud y la excelente meteorología de la Riviera francesa para pasear, sino que se han dado más de un chapuzón.

Pero no es de extrañar que la «first lady» haya querido evitar los rigores del calor monegasco, las obligaciones del protocolo, la multitud y el paseíllo ante los flashes de medio mundo pendientes de su ya más que incipiente barriguita. Ser madre a los 43 no tiene nada de excepcional, pero requiere tomar sus precauciones. Así que Bruni, que espera darle un hermanito a su hijo Aurelien, ha plantado las maletas en la costa mediterránea a donde es más que seguro, el presidente Sarkozy haga alguna escapada este mes de julio hasta que oficialmente se tome vacaciones en agosto y la pareja se mude a Cap Negre, la residencia familiar estival de los Bruni-Tedeschi.

La genética manda
El Elíseo se prepara para la llegada de un nuevo hombre. Mejor dicho, un hombrecillo que vendrá a engrosar el ya abultado clan masculino de los Sarkozy, si, como varios medios franceses aseguran, el bebé es un niño. Un hermano más para Jean (en la imagen, con su padre), Pierre y Louis, los tres hijos del presidente francés, y también para Aurelien, el pequeño de la cantante. De modo que, a menos que el presidente desee perpetuar el nombre de Nicolas, la pareja ya tiene ocupación veraniega: cómo llamar al nuevo miembro. Además el presidente se estrenaba hace no mucho como abuelo. Evidentemente, un nieto, el vástago de su hijo Jean. Además Sarkozy tiene dos hermanos, Guillaume y François.