Aluvión de pateras por la crisis africana

A nado, en embarcaciones de recreo, sobre un neumático... Cualquier medio es bueno para intentar llegar a Europa y construir un futuro en un mundo difícil, pero en el que hay más oportunidades que en sus países. Es una huida desesperada provocada por la situación política, social y económica de África.

 
 

En lo que va de año, el número de subsaharianos que han intentado llegar a las costas españolas se ha disparado un 80 por ciento en el primer semestre, y la tendencia al alza ha continuado en los meses de julio y agosto. Un dato que rompe la evolución descendente iniciada desde 2006, año de la primera crisis migratoria. Así, de enero a junio los irregulares interceptados ascienden a 2.666, frente a los 5.199 del mismo periodo de 2010.

Sin embargo, los meses de julio y agosto han disparado estas cifras con semanas como la del 8 al 15 de agosto, en la que llegaron más de 200 personas a nuestras costas. O las de las últimas 24 horas, en las que han sido interceptadas 100 más.

La tendencia ha cambiado, pero ¿las rutas también? Sí. Según denunció Cruz Roja, han recuperado trayectos que estaban en desuso. Los férreos controles de las fronteras por parte de Marruecos y la vigilancia del Estrecho por parte de las autoridades españolas había provocado que las pateras salieran desde puntos más lejanos y con destino al Mediterráneo, donde Guardia Civil y Salvamento Marítimo tienen menos presencia.

Desde principios del verano, España y Marruecos han mantenido numerosas reuniones para intentar buscar una solución, pero no han conseguido frenar la avalancha de subsaharianos que se arrojan al mar con la esperanza de llegar al viejo continente.
Así, la provincia de Granada se ha visto sorprendida por la llegada de embarcaciones de inmigrantes, que doblan las cifras de años anteriores.

Otra de las provincias afectadas ha sido Cádiz, destino elegido por las mafias para trasladar a los irregulares después de algunos años en los que su objetivo se centraba en llegar a Almería, Murcia, Comunidad Valenciana e incluso Baleares.

Ceuta y Melilla no han sido ajenas a esta situación. Los centros de estancia temporal de inmigrantes de Ceuta y Melilla sobrepasan, respectivamente, en un 30 y un 80 por ciento su capacidad, lo que ha obligado a la Policía a trasladar a inmigrantes a la Península. En este sentido, los agentes de fronteras enviaron una misiva al Ministro del Interior, Antonio Camacho, en la que mostraron su preocupación por el evidente repunte de cayucos en la zona.

«Pequeñas llegadas»
A pesar de lo evidente de las cifras, Camacho, ha negado en varias ocasiones que se esté produciendo una llegada masiva en las ciudades autónomas, aunque sí ha admitido que se están registrando «pequeñas llegadas».

Camacho se mostró orgulloso del trabajo de colaboración con las autoridades marroquíes, con las que se comparten «instrumentos, posición y análisis» en materia de control de flujos migratorios ilegales, lo que ha permitido estar «especialmente vigilantes» a los movimientos que se han producido en el norte de África.

Al ser uno de los puntos de entrada más cercanos, han sido muchos más de una veintena los que han sido interceptados después de cruzar el estrecho a nado. Pero también en patera, por lo que en los primeros siete meses del año han superado el número total de llegadas en 2010.

Otra de las características de la oleada de pateras es la precariedad de las embarcaciones. Cada día es más habitual que los inmigrantes utilicen embarcaciones de recreo, compradas en jugueterías, para alcanzar la costa española.

El caso de Canarias también es muy significativo. Las 21 llegadas de los primeros seis meses de 2010 se han traducido en las cerca de 200 de este año, una tendencia que no ha parado. El origen, la crisis alimentaria del Cuerno de África –sobre todo en Kenia, Somalia y Etiopía–, en la que más de un millón de personas vive una «situación desesperada», según cifras aportadas por Cruz Roja.

Acuerdos vigentes
Mauritania y Senegal son los únicos que han logrado frenar la salida de cayucos en dirección a las islas. La última llegada a las islas se produjo el pasado 16 de agosto. La crisis de Libia ya se ha hecho notar: dos inmigrantes libios llegaron ayer a las costas españolas.

El único descenso se ha producido en la operación feriante», dispositivo de la Guardia Civil para evitar la entrada de irregulares escondidos en cacharros de atracciones de feria desde Ceuta, con 38 detenidos, un 50 por ciento menos respecto al año pasado.

Las rutas de la droga
La privatización del servicio de vigilancia aduanera ha provocado problemas para la realización del servicio por la falta de medios y personal. Así AEAT sólo tiene un avión operativo para toda la costa, lo que hace inviable el control del narcotráfico.