La UE aprueba sanciones más duras contra Irán que la ONU

Europa no se quedará atrás en el endurecimiento de la presión sobre Irán. Los Veintisiete acordaron ayer imponer nuevas sanciones al régimen de los ayatolás, más allá de las acordadas por el Consejo de Seguridad de la ONU la pasada semana.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, a su llegada al Consejo Europeo que se celebró ayer en Bruselas
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, a su llegada al Consejo Europeo que se celebró ayer en Bruselas

De esta manera, la UE completa la pinza abierta por EE UU, desde donde el miércoles también se presentaron nuevas sanciones a Teherán más duras de las impuestas por la ONU, centradas en las transacciones financieras.Las nuevas «medidas de acompañamiento» que complementarán a las de la ONU abarcarán «sectores claves» para el régimen iraní, según reconocen los europeos en las conclusiones de la cumbre de ayer, como son la industria del gas y el petróleo, «con la prohibición de nuevas inversiones, asistencia técnica o transferencia de tecnología, equipo o servicios, especialmente en los campos de refinado, licuado y tecnologías del gas licuado». Además, las nuevas sanciones de los europeos incluirán «los bienes de doble uso», aquellos materiales que pueden usarse tanto para fines civiles como bélicos.El Consejo de Seguridad aprobó la cuarta ronda de sanciones sobre Irán a pesar de los diversos intereses de las potencias, en especial de China y Rusia –exportadora de combustible a Irán por la incapacidad de este país para refinar sus enormes reservas de petróleo–, que limitó el alcance de los castigos. Por esta razón EE UU y Europa decidieron dar unilateralmente una nueva vuelta de tuerca al cerco sobre Teherán. Los ministros de Exteriores ya apuntaron en las conclusiones de su reunión del pasado lunes la posibilidad de incorporar estas «medidas de acompañamiento» europeas. Y serán ellos los que determinarán cómo se concreta este nuevo golpe al régimen iraní en su reunión del mes próximo. La UE mantiene la mano tendida, aunque lamenta que Irán «no ha tomado las muchas oportunidades que se le han ofrecido para eliminar las preocupaciones de la comunidad internacional sobre su programa nuclear». Y aunque saludan la iniciativa de Turquía y Brasil para intercambiar uranio como una medida que podría crear «confianza», no creen que solucione el problema. Por ello, concluyen que «nuevas medidas son inevitables». Alemania es el socio europeo con más intereses en Irán, con un intercambio comercial que alcanza los 3.700 millones de euros anuales. Según «The Guardian», Berlín ya dio su visto bueno el pasado lunes a la nueva ronda de castigo europea.

Rusia critica a EE UU y EuropaRusia alabó ayer la disposición de Teherán de continuar el diálogo con Occidente y criticó las sanciones contra Irán. «Estamos muy decepcionados por el hecho de que ni EE UU ni la UE atienden nuestros llamamientos de abstenerse de dar tales pasos», declaró el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Riabkov. Mientras, el jefe del Pentágono, Robert Gates, se refirió a la actitud de Rusia como «esquizofrénica» por buscar relaciones comerciales con Teherán al tiempo que reconoce que un Irán con armas nucleares sería una gran amenaza para la seguridad.