Carvalho mejora en Cuba

Leonardo Padura recupera las andanzas de su detective clásico, Mario Conde«La cola de la serpiente»Leonardo PaduraTusquets185 páginas. 16 euros.

El personaje ideado por Padura se ha convertido en un fenómeno literario
El personaje ideado por Padura se ha convertido en un fenómeno literario

Este excelente escritor cubano destaca por su serie de novelas policíacas protagonizadas por el detective Mario Conde y la novelización histórica «El hombre que amaba a los perros», en la que recrea el exilio de Trotsky y el itinerario paralelo de su asesino, Ramón Mercader, visto por un joven de la isla fascinado por la figura crepuscular de este exiliado español en La Habana, donde vivió sus últimos años de vida. Quizá sea en esta novela donde muestra sus dotes como narrador, creador de personajes con auténtica entidad literaria y agudo crítico del estalinismo desde dentro del sistema castrista. Padura vive en La Habana y se permite ciertas licencias críticas que nunca repercuten en su posición política. La misma operación, pero más suavizada, venía haciéndola en la serie protagonizadas por Mario Conde, un personaje que ha trascendido a su autor convirtiéndose en un fenómeno literario.

Un par de irónicos

Padura admite el parentesco de su detective con Pepe Carvalho, de Vázquez Montalbán, ambos irónicos y desencantados, como corresponde a su condición posmoderna: el barcelonés nacido con la Transición democrática y el habanero con la crisis del comunismo en los años 90. Afectados por «lo que pudo haber sido y no fue», melancolía comprensible en el caso de Montalbán y ciertamente preocupante en el de Padura.

Las similitudes son de tipo ideológico más que estilísticas. Padura es mucho mejor narrador que Montalbán y su criatura combina mejor los elementos de los clásicos, el detective solitario y perdedor, borrachín y fumador empedernido, con la línea abierta por el llamado «noir mediterráneo» de Izzo, Camilleri y Márkalis, comprometidos con la realidad social, marca de fábrica de los narradores de izquierdas que se plantean la novela negra como crónica y crítica del tiempo presente, embellecida por la nostalgia de un tiempo pasado blindado a la realidad.
De ahí que también en las novelas policíacas de Padura se vaya diluyendo el caso criminal y la narración propensa a la recuperación costumbrista de una Habana en la que la dictadura apenas se vislumbra y cuando lo hace es de forma suave y condescendiente, como el lamento de la ruina económica.

Al igual que el resto de la serie, «La cola de la serpiente» se lee con agrado, brilla la prosa ágil y colorista de Padura, adornada con la sensualidad erótica caribeña.

Sobre el autor
Excelente escritor cubano, autor del imprescindible y ya clásico «El hombre que amaba los perros»
Ideal para...
los numerosos fans que tiene por todo el planeta el detective Mario Conde
Un defecto
La escasa complejidad que reviste el caso criminal
Una virtud
la concisicón que demuestra Padura en el relato
Puntuación 7