Condenado a 10 años por matar a un hombre con un cuchillo en Roquetas de Mar

La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a una pena de diez años de prisión a un hombre de nacionalidad marroquí, Y.E.K., por causarle la muerte de una cuchillada a un compatriota en una pelea producida en el exterior de un club de alterne en Roquetas de Mar, el 13 de julio de 2009.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, impone la pena mínima por un delito de homicidio, dos años menos que los solicitados por el Fiscal en su informe de conclusiones definitivas, así como una indemnización de 25.000 euros para los herederos de la víctima, Said Es Said, que tenía 34 años en el momento de su muerte, en caso de ser encontrados.

Un jurado popular declaró por unanimidad al acusado, de 31 años, culpable de haber quitado la vida intencionadamente a la víctima, tras la vista oral celebrada a mediados del pasado mes de noviembre en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial.

Según el apartado de hechos probados de la sentencia, el condenado se encontraba con la víctima, de la que era amigo, y otro individuo, en el exterior del local, cuando surgió una pelea con otras personas.

Tras formarse un altercado, entró en la cocina del establecimiento, cogió un cuchillo de dieciocho centímetros de hoja y volvió a salir dispuesto a hacer uso del mismo.

En ese momento, se cruzó con la víctima, a la que le clavó el cuchillo "de manera violenta"en el abdomen, lo que le causó una hemorragia interna aguda y la muerte por shock hipovolémico.

El jurado rechazó que Y.E.K. matara a la víctima sin querer al ser rociado en los ojos con un espray, algo que negó durante el juicio una testigo, que declaró "de manera clara y sin ambigüedades"que pudo ver cómo el acusado "dirigiéndose a Es Said le dio la mortal puñalada".

El jurado también tuvo en cuenta la prueba pericial médico forense, que estableció "la fuerza del acontecimiento representada por la penetración de la hoja del cuchillo en el cuerpo por longitud superior a la medida de la misma", así como la prueba de ADN realizada por la Policía Judicial.

Tras la vista oral, el fiscal modificó la calificación de los hechos de asesinato a homicidio y rebajó su petición de pena de diecisiete a doce años de prisión. La defensa, ejercida por el abogado Enrique Aguilera, interesó tras el veredicto la pena mínima por un delito de homicidio, diez años, la finalmente impuesta.

Los hechos sucedieron en el exterior de un local situado en la calle Orotava, del barrio Cortijos de Marín de Roquetas de Mar, en la madrugada del 13 de julio de 2009. Al lugar se trasladaron, tras el aviso de un particular, agentes de la Guardia Civil y de la Policía Local, además de efectivos sanitarios del 061, que no pudieron hacer nada por salvar la vida de la víctima, y el acusado fue detenido horas después por la Guardia Civil.