Alicia Senovilla iba a estar en la despedida de «DEC» por Jesús Mariñas

Jaime Cantizano y María del Monte en el adiós de «DEC»
Jaime Cantizano y María del Monte en el adiós de «DEC»

Pasó a la historia. Y mientras su director Antonio Robles se lame las heridas en la costa tarraconense y Jaime Cantizano está a la espera de destino, no dejan de comentar la presentación compartida del guaperas jerezano y María del Monte en el adiós a un programa donde velamos armas muchas noches. Si en tiempos «Tómbola» fue eliminada por motivaciones de política y presión partidista –y eso que creó un estilo del que «¡Sálvame!» es su mejor continuador–, «¿Dónde estás corazón?» hace tiempo que había dejado de servir como referencia. Además, me aseguran que Cantizano no entendió esa especie de reprimenda injustificable que supuso compartir estrellato con María del Monte convertida en presentadora titular.

Otra que no entiende nada es la siempre risueña Alicia Senovilla, que este verano animó bárbaramente las mañanas de Antena 3. Su estilo cálido y contagioso llena de jovialidad su entorno y pone luz a cuanto hace. Ella, ocho años atrás, dio el pistoletazo de salida al ahora ya archivado «DEC» y acaso marcó el tono inicial de esa especie de paredón al que se sometía el famoseo necesitado de «parné», como en la canción de la «bien pagá». «Me avisaron para presentarlo en el adiós y acepté porque me pareció bonito como homenaje y recuerdo. Pero finalmente se echaron atrás en la idea de reunir a todos los presentadores que alternaron con Jaime, como Ximo Rovira. Suprimieron eso con un pretexto futil y poco creíble», me cuenta Senovilla mientras las ve venir. Podría presentar un nuevo programa en la noche del fin de semana que ya pertenece a Carlos Sobera y a su enriquecedor concurso. Está por caer en una temporada televisiva que no deja de sorprender, como lo hizo la profesionalizada presencia de María del Monte ejerciendo de presentadora efímera. Cogió el toro por los cuernos en su casi improvisación y no desmereció a las mejores noches de Cantizano. El presentador se marcha de vacaciones o de retiro espiritual un par de meses y volverá con los turrones y las burbujas navideñas. Quizá podamos cantarle lo de «vuelve, a casa vuelve, por Navidad». Es de los que nunca empalagan y aportó jovialidad y diferencia conduciendo el programa en sus buenos tiempos.

En tanto, muchos lloran la pérdida inesperada de Pepe Asensi, gran compañero profesional que marcó época en el mundo de la confección, ahora llamada maquetación. Valenciano de pro, su hijo Alejandro es casi hermano de Luis Miguel tras conocerlo en tiempos infantiles cuando el padre del divo hispano-mexicano, Luisito Reyes , visitaba el «Disco Show» de Paco Flores. Alejandro es, además de confidente del bolerista, un surtidor de ideas para quien abarrota estadios como el domingo lo hizo George Michael en el madrileño Palacio de Congresos. Enardeció a su público con una actuación que fue todo un jolgorio.