«Escucha voces mientras duerme»

Más de 1.300 aspirantes optaron ayer a convertirse en portero de discoteca

Muchos de quienes se presentaron ayer a la prueba ya lo habían intentado en alguna otra ocasión y habían suspendido
Muchos de quienes se presentaron ayer a la prueba ya lo habían intentado en alguna otra ocasión y habían suspendido

«Si algo me trastorna, mis músculos se tensan y están a punto de estallar: a) sí; b) a veces; c) no». Ésta era una de las preguntas de la tercera prueba para obtener el carné de porteros de bares y discotecas que congregó ayer a 1.311 personas en la Facultad de Caminos de la Universidad Complutense, de las 1.468 que habían sido admitidas. En esta ocasión, y a petición de los representantes de las asociaciones de bares de copas, el examen se celebró por la tarde.Los aspirantes se enfrentaron a dos pruebas, una de conocimientos, en la que los temas versaban, entre otros, de la Constitución o cuestiones básicas sobre la tenencia de armas, y otra que consistió en un test psicológico para evaluar factores de la personalidad. En esta última, había que ser una persona «normal» para aprobar, según explicó Daniel al término del test.«Por ejemplo –continuaba su amigo Enrique–, nos han preguntado si escuchamos voces mientras dormimos». Por su parte, Borja piensa que «van a pillar», ya que «repiten muchas preguntas». Pero a Daniel también le llamó la «atención» una pregunta que decía que «si te vas de viaje, ¿miras mucho el dinero?», recuerda a la salida de la prueba. Según piensa Enrique, «si no eres violento, es fácil aprobar el examen».En general, los aspirantes salieron de la prueba con la sensación de que las preguntas no eran muy complejas. Así, «basta que hayas leído un poco el temario», le contestaba Mario a su compañero cuando éste le decía, 15 minutos antes de entrar al examen, que había estudiado «muy poco». Por contra, en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, ayer había quien se mostraba seguro de su resultado, como Manolo, que tras suspender en la anterior convocatoria, se presentó a la de ayer habiendo estudiado «bastante». Sonia es una de las pocas chicas que se examinó. A sus 37 años trabaja como «vigilante» y espera que esos conocimientos le sirvan para «aprobar», ya que «no he tenido tiempo suficiente para estudiar por el trabajo». Sin antecedentes penalesOtra de las cuestiones que se incluyeron en la parte psicotécnica decía: «Cuando me excito, pierdo la cabeza y hago tonterías: a) sí, a menudo; b) sólo alguna vez; c) no, raramente». En la primera parte de conocimientos, los porteros tuvieron que responder a preguntas como ésta: «según la Constitución Española, ¿cuál es el tiempo máximo de la detención preventiva?: a) 48 horas; b) 24 horas; c) 72 horas; d) 36 horas». En este tipo de cuestiones, Gonzalo lo tiene claro, «o te lo sabes, o no», comenta a la salida del test, que afirma haberle salido «bien», opinión que comparte con Cristian. Además, los aspirantes a portero comentaban que una de las preguntas que, en teoría, más aciertos tuvo que dejar, fue la referente a «la validez del certificado acreditativo de haber superado las pruebas para personal de control de acceso será de: a) 2 años; b) 3 años; c) 5 años; d) 10 años». Es decir, el tiempo durante el cual tiene vigor el carné para el que ayer se examinaron. Una vez superada la prueba de ayer, el siguiente paso al que se tienen que enfrentar los porteros es certificar que «no tienen antecedentes penales», según confirmó Borja Mayor, jefe de área de espectáculos públicos de la Comunidad de Madrid.La región con más vigilantesMadrid dispone de más porteros homologados que el resto de terriorios españoles en su conjunto, según un balance realizado por la Asociación de Salas de Fiestas y Discotecas de Madrid y la Asociacion Madrileña de Empresarios por la Calidad del Ocio. Las asociaciones destacaron que hay 2.861 porteros cualificados y, si aprueban el mismo porcentaje de aspirantes que en la prueba anterior, sobre los 1.495 presentados en esta ocasión, Madrid va a disponer de más de 4.000 porteros.