La consejería más inversora tendrá su sexto titular en menos de tres años

Concepción Gutiérrez y Mar Moreno también cambiaron el cargo por necesidades del Partido Socialista.

Rosa Aguilar se despidió ayer de compañeros como Sánchez Gordillo, con el que compartió partido político
Rosa Aguilar se despidió ayer de compañeros como Sánchez Gordillo, con el que compartió partido político

Dieciocho meses le ha durado a Rosa Aguilar su «compromiso» con el «proyecto que lidera Pepe Griñán», como ella misma explicaba su renuncia a la Alcaldía de Córdoba para integrase en el Gobierno andaluz. Tras la llamada de Rodríguez Zapatero ya tiene un nuevo reto y la Consejería de Obras Públicas y Vivienda de la Junta tendrá que acoger su sexto titular en menos de tres años.

Se trata del departamento más inversor dentro del Gobierno andaluz –seguido por la Consejería de Medio Ambiente–, según datos del Círculo de Empresas de la Construcción, Consultoría y Obra Pública (Ceacop). Sobre todo, gracias a las empresas Ferrocarriles de Andalucía y Giasa.

La importancia de Obras Públicas ha adquirido mayor dimensión debido a la situación de crisis económica, ya que su actividad tiene una gran repercusión en el empleo. Sin embargo, los continuos cambios en función de los intereses del PSOE han provocado déficit en su funcionamiento. De hecho, Ceacop pidió a finales del año pasado la dimisión de Aguilar por «no crear un equipo de trabajo consolidado» tras suceder en el cargo a García Garrido.
La primera que abandonó el departamento fue Concepción Gutiérrez a finales de la pasada legislatura, en enero de 2008. Quería dejar la política andaluza y encabezó las listas electorales del PSOE en Jaén en las elecciones generales.

La segunda renuncia fue más sorprendente. Mar Moreno, que fue la primera consejera de Obras Públicas en esta legislatura, no duró ni tres meses –de abril a julio de 2008–. Fue nombrada Secretaria de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE y argumentó que era un cargo incompatible con el de consejera del Gobierno andaluz –aunque luego regresó como consejera de Educación y conservó el puesto varios meses–.
Ahora Aguilar suma la tercera huida por interés del partido que sustenta al Gobierno andaluz y al central.

En medio de estos cambios, apareció siempre el nombre de Luis García Garrido –ahora delegado del Gobierno en Andalucía– que ha sido utilizado como «comodín» al ser un hombre de los considerado «de partido».

Josefina Cruz, que hoy toma posesión, será la que asuma la consejería en su momento más complicado, con una paralización de obras para este año por un importe de 849 millones y con la incógnita de los Presupuestos de 2011 por resolver.