África

El Rey y el Gobierno español arropan a Marruecos contra el terrorismo

El Rey y el Gobierno expresaron hoy su condena por el atentado ocurrido en la turística plaza de Yemá el Fna de Marraquech y mostraron su apoyo al reino alauí en su lucha contra el terrorismo.

Don Juan Carlos y el Ejecutivo trasladaron su pesar de forma personal a los seis ministros marroquíes del área económica que comenzaron hoy una visita a Madrid para reforzar la cooperación bilateral y ofrecer oportunidades de negocio a los empresarios españoles.

Las reuniones de la delegación marroquí con el Rey, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, y los titulares de Industria, Miguel Sebastián, y Exteriores, Trinidad Jiménez, para estrechar los lazos quedaron en un segundo plano ante la conmoción por lo sucedido en Marraquech.

El atentado, donde no ha habido víctimas españolas, ocurrió tres horas antes de que empezara el programa de la visita a Madrid con un encuentro con los empresarios en la sede de la CEOE.

En este acto, Sebastián fue el primero en condenar el atentado y el ministro marroquí de Economía y Finanzas, Salahedín Mezuar, dejó claro que su país no se rendirá ante el terrorismo. A continuación, los ministros marroquíes fueron recibidos en audiencia en el Palacio de la Zarzuela, donde el Rey aprovechó para manifestar sus condolencias a Mezuar.

El titular de Economía marroquí aseguró que el atentado pone de relieve que los terroristas, después de dos meses de manifestaciones pacíficas en su país en favor de más reformas, "han contestado que querían sangre"para "desestabilizar".

El Gobierno español, a través de un comunicado de Exteriores, expresó su "más absoluta condena"por el atentado en el café Argana, en plena plaza de la concurrida Yemá el Fna, declarada patrimonio cultural de la humanidad por la Unesco en el 2001.

Condolencias de Rajoy

El líder el PP, Mariano Rajoy, se sumó a las condolencias con el envío de un telegrama al embajador de Marruecos en Madrid, Ahmed Ould Souilem, para transmitir su pesar a Mohamed VI por el "terrible"atentado.

La secretaria de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, en una nota, convino en calificar de "cruel y deleznable"el ataque, aunque confío en que no suponga "ninguna variación en el proceso de apertura y de reformas"abierto en Marruecos para avanzar hacia la democracia.

Al margen de la condena por el suceso de Marraquech, el Gobierno manifestó con igual firmeza el deseo de seguir intensificando las relaciones con Marruecos, en especial, en el ámbito económico.

Sebastián animó al país magrebí a continuar con las medidas políticas, económicas y sociales que hay en marcha por ser de "enorme importancia"para su desarrollo y el beneficio mutuo de España. El ministro de Industria valoró los esfuerzos por mejorar la seguridad jurídica de las compañías que invierten en Marruecos.

España, segundo socio comercial del país magrebí, por detrás de Francia, cuenta con más de quinientas empresas en Marruecos y acumula una inversión que ronda los 3.500 millones de euros. Mezuar pidió a los empresarios que "superen estereotipos"e inviertan en nuevos sectores de valor añadido de su país, como las tecnologías o las infraestructuras. El ministro de Economía marroquí les invitó a ver a su país como un socio "abierto"y a compartir el futuro. "Se puede ganar más unidos a España", aseveró. La visita de los ministros marroquíes concluye mañana.

Además de Mezuar, integran la delegación los titulares de Turismo, Yaser Znagui; Industria, Ahmed Reda Chami; Transportes, Karim Ghellab, y Energía, Minas, Agua y Medio Ambiente, Amina Benjadra, y el ministro delegado de Asuntos Económicos y Generales, Nizar Baraka.

También forman parte del grupo el 'número dos' de Exteriores, Yusef Amrani, y el presidente de la patronal marroquí, Mohamed Horani. Al tener un marcado componente económico, el Gobierno español no tiene previsto abordar con los ministros marroquíes cuestiones políticas o la evolución del conflicto del Sáhara Occidental.

La diputada de ICV, Nuria Buenaventura, en un escrito registrado en el Congreso, ha criticado al Ejecutivo por anteponer los intereses comerciales con Marruecos a la defensa de los derechos humanos del pueblo saharaui.