El presidente alemán viaja a Turquía en medio del debate sobre la integración de los inmigrantes

El presidente alemán, Christian Wulff, emprendió ayer una visita a Turquía en medio de un debate sobre el islam que se ha desatado en Alemania, donde viven cerca de tres millones de turcos

Wulff, presidente alemán, inició ayer un viaje de cinco días a Turquía

El propio Wulff ha contribuido a ese debate con su afirmación, en su discurso del día de la unidad alemana, de que «el islam forma parte de Alemania» al igual que el judaísmo y el cristianismo.

La afirmación de Wulff ha despertado simpatías en Turquía, pero en Alemania las reacciones han sido encontradas, sobre todo dentro de la Unión Cristianodemócrata (CDU), partido de la canciller Angela Merkel, y su ala bávara la Unión Cristianosocial (CSU).

La propia Merkel ha tratado de mediar entre quienes han visto con reservas la afirmación de Wulff y los que la celebran diciendo, en un mismo discurso, pronunciado durante un congreso de las juventudes de la CDU el fin de semana, que, aunque la idea de una sociedad multicultural ha fracasado, el islam evidentemente pertenece a Alemania.

La expresión sociedad multicultural tiene desde hace décadas una connotación despectiva entre los conservadores alemanes, que insisten en que los inmigrantes deben adaptarse a la cultura mayoritaria del país al que llegan.

En ese sentido, al declarar el fracaso de la sociedad multicultural, Merkel sólo repitió lo que es prácticamente un dogma en el ala más conservadora de su partido para luego relativizarlo, dándole la razón a Wulff al declarar al islam como parte de Alemania.