A vueltas con la prohibición por Luis CORRALES

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Una vez completadas las comparecencias en la comisión tendrán que ser los 23 diputados los que continúen el debate sobre la ILP prohibicionista para que a finales de mayo o principios de junio se vote. Más allá de las titulares que han quedado hay que sacar conclusiones. La primera debemos encuadrarla en el plano ético y filosófico. Ha quedado de manifiesto que lo que se contrapone en este debate son dos concepciones éticas, la animalista y la humanista. Las dos son respetables pero donde una, la animalista, pierde esa condición de respetabilidad es cuando pretende imponer sus valores reclamando el monopolio del progreso moral y social. La igualación ética del hombre con el animal. Y en segundo la igualación de todos los animales entre sí con el exclusivo rasero de la capacidad de sentir dolor. De esos principios el corolario ineluctable de los «derechos de los animales», patraña jurídica. El animalismo, hoy en su versión antitaurina, pretende sustituir los valores de civilización que conforman nuestro ADN como sociedad. Y así hoy son las corridas de toros pero mañana serán la caza, la pesca, y después el propio consumo de carne y de pescado.Y una reflexión política. La libertad de voto que CiU sigue planteando es aplicable al pleno del Parlament cuando sus 48 diputados se pronuncien en conciencia, pero ¿cómo se aplica esa libertad de voto a los 8 diputados que forman parte de esa Comisión? Y respetando la posición de libertad de voto ¿no tenemos derecho a saber qué opina Artur Mas, a decir de todas las encuestas próximo President? El liderazgo es también eso.

Luis Corrales es coordinador de la Plataforma para la Promoción y Difusión de la Fiesta.