La FEMP pide considerar a los inmigrantes no sólo como mano de obra

El presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Juan Ignacio Zoido (PP), ha pedido hoy considerar a los inmigrantes no sólo desde la perspectiva de la mano de obra, "sino desde la de ciudadanos que se van a integrar en nuestros pueblos, con derechos y con obligaciones".

Zoido ha hecho esta petición en la apertura del seminario internacional que organizan ONU-Hábitat y Unesco sobre la "Inclusión de los migrantes en las ciudades: políticas y prácticas urbanas innovadoras", que se celebra en Sevilla hasta mañana.

Tras indicar que la motivación principal de alguien para dejar su ciudad es la búsqueda de empleo, Zoido ha solicitado que los esfuerzos regionales y locales se centren en "combatir la exclusión, la marginación, la xenofobia y la implantación de medidas para la inclusión".

Zoido ha reconocido la carencia de competencias y de financiación de los ayuntamientos para atender a los inmigrantes, un fenómeno que "se ha convertido en uno de los grandes agentes de cambio social en España", y ha agregado que comparte con la Comisión Europea el concepto de ciudadanía como referente principal de la integración.

Además, ha dicho que la denominada "puerta de entrada municipal", que facilita la recepción y acogida de los inmigrantes, debe ser un recurso temporal para conseguir "una incorporación normalizada a la sociedad: al barrio, al sistema sanitario, a la enseñanza, a la empresa, en definitiva a su integración, entendida como convivencia plena".

Zoido también ha abogado por que las políticas sociales entiendan la integración como un proceso "bidireccional", de adaptación mutua que garantice el principio de igualdad de oportunidades y donde el objetivo de "convivencia pacífica entre todos sea fundamental".

También ha pedido favorecer la diversidad cultural, "entendiendo que la cultura del inmigrante enriquece nuestra cultura cuando la complementa, no cuando la sustituye".

Zoido ha recordado que la situación de crisis actual "está modificando los flujos migratorios de los últimos años, y está convirtiendo a países receptores de inmigración en países con un porcentaje cada vez mayor de emigrantes".

Christopher Lalande, de ONU-Hábitat, ha dicho que uno de los retos actuales es evitar la proliferación de chabolas en las grandes ciudades, y ha añadido que en 2012 existe una estrategia global para intentar que cada persona pueda residir en una "vivienda digna".

Brigitte Colin, del departamento de inmigración de la Unesco, por su parte, ha dicho que se deben replantear los espacios urbanos en crisis, y ha constatado la caída global de remesas, la ralentización de los flujos migratorios, la recesión de oportunidades así como la presentación negativa de este fenómeno por parte de los medios de comunicación.

Colin ha advertido del "desafío global"que supone el fenómeno migratorio y la proliferación de menores que salen solos de sus países, como los marroquíes en Francia, así como el hecho de que el cambio climático ha provocado que 42 millones de personas cambien de residencia en los últimos años.