Italia se rinde al Madrid y a Mourinho

La Prensa italiana ha sido tanto o más contundente que la española con la actuación del Real Madrid (2-0) frente al Milan. Tanto la «Gazzetta dello Sport» como el «Corriere dello Sport» coincidieron en titular: «Mou, lección al Milan». Es especialmente en el técnico portugués en quien las crónicas internacionales cargan los méritos del Real Madrid, «que fusiló a los "rossoneri"en un minuto»

José Mourinho, en el banquillo del Santiago Bernabéu
José Mourinho, en el banquillo del Santiago Bernabéu

Los jugadores milanistas «fueron superados tanto física como técnicamente. Para ellos, los primeros 14 minutos se convirtieron en una pesadilla. José Mourinho está ya por delante en la obra de reconstrucción de un equipo que puede convertirse en un equipazo, mientras Allegri –el técnico milanista– tendrá que revisar sus ideas antes de que sea demasiado tarde», recalca la «Gazzetta».

Entre los jugadores, Cristiano Ronaldo fue la cara e Ibrahimovic, la cruz. Del sueco, el «Corriere della Sera», subrayó su «pésimo regreso». Por contra, a «CR7» lo apodó «el matador que guió la fiesta del Real Madrid». El diario concluye que «los ‘rossoneri' pagaron caro el exceso de optimismo y que la osadía se deshizo contra un gran adversario» que pudo haber «goleado» de no ser por «los errores en el punto de mira». En Portugal, el diario «A Bola», titulaba: «Desequilibrado duelo de titanes» y destacó que Cristiano «marcó y asistió en el Santiago Bernabéu».

Lo cierto es que el equipo de «Mou» deslumbró el martes. No en vano el Real Madrid se mantiene invicto e imbatido en Liga de Campeones. Nueve puntos sobre nueve posibles, un arranque que no se producía desde la temporada de la «Novena», la 2002-2003. Pero, comparado con aquel equipo de Zidane, Beckham, Ronaldo o Figo, éste demuestra una férrea solidez defensiva. En Europa, ya nadie duda de que el equipo de «Mou» vaya a pasar a octavos y sea uno de los máximos favoritos. Más allá, se antoja la posibilidad de que el Madrid pueda convertirse en el primer equipo de la historia de la Liga de Campeones (el formato cambió en la 92-93) que supera la fase de grupos sin ningún gol en contra.