La Justicia cerca a los Kirchner

El matrimonio presidencial ha iniciado una serie de enfrentamientos contra los jueces, a quienes acusan de ser parte de una «conspiración política». La sucesión de fallos judiciales contrarios a sus medidas complican la vida a la presidenta argentina.

Cristina Fernández
Cristina Fernández

Esta semana pudimos ver a la presidenta argentina Cristina Fernández pasearse por Madrid mientras impartía cátedra en economía y además en materia de derechos humanos. Especialmente escandalizada se mostró por la situación que vive el juez Baltasar Garzón en España. Sin embargo, en Argentina la pareja gobernante ha resuelto mantener todos los frentes de batalla abiertos, incluidos una serie de combates con los jueces que parecieran perseguir el único objetivo de retener el centro de poder mientras empiezan a perfilarse los escenarios electorales que estallarán en toda su dimensión hacia fines de año o apenas despunte 2011. Los Kirchner consideran que detrás de los fallos judiciales existe una conspiración a gran escala orquestada desde la oposición. El matrimonio presidencial siente como causa natural de sus vidas el agravio personal y descalificador de sus enemigos en una vuelta de tuerca que nada bueno presagia para el clima social de la República.Aunque el pasado octubre el oficialismo consiguió aprobar en el Parlamento la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ésta actualmente se encuentra suspendida después de varios reveses judiciales.El miércoles la Corte Suprema de Argentina aceptó tramitar el recurso extraordinario planteado por el Gobierno contra una medida cautelar de la Justicia sin que todavía se haya pronunciado.Pero la paciencia no es el fuerte del ex presidente Néstor Kirchner, que en la línea de sus últimas intervenciones públicas acusó a los jueces que suspendieron la ley de estar vinculados con la última dictadura militar. «La ley hasta ahora ha sido paralizada momentáneamente por sectores de la Justicia que vienen de la dictadura militar», dijo el futuro candidato peronista.Los puntos que mayores críticas han suscitado son los que establecen que una empresa no puede tener más de diez licencias de radio y televisión –catorce menos que el límite actual–, ni ser titular de un canal de televisión en abierto y de uno de cable en una misma localidad. Según sectores críticos, con esta ley los Kirchner buscarían amordazar a su enemigo número uno: el grupo Clarín.Pero el matrimonio Kirchner también cuenta con aliados en los tribunales. Capítulo aparte merece el acecho judicial hacia el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, por parte de un juez amigo del poder, Norberto Oyarbide. Tras idas y vueltas, Oyarbide procesó a Macri como miembro de una asociación ilícita que realizaba escuchas telefónicas ilegales. A este respecto el ex presidente de Boca apuntó directamente a la Casa Rosada, «esto ha sido una causa absolutamente direccionada por los Kirchner para involucrar al jefe de Gobierno». La causa podría poner en peligro la carrera presidencial del Jefe del gobierno porteño, máximo rival de Néstor Kirchner.Sobre la independencia de la Justicia en Argentina Ernesto Moreau, presidente de la Asociación de Juristas Americana, aclara a LA RAZÓN que «el Gobierno designó apenas un 3 por ciento de los jueces y siempre a partir de una lista confeccionada por el Consejo de Magistratura».Y agrega: «En realidad la mayoría de los jueces proviene de la dictadura y muchos de los nuevos son discípulos de estos magistrados. Sin embargo, todos los jueces del Supremo proceden de la democracia. Es por esto que la presidenta confía más en el Supremo que en los tribunales federales. De cualquier manera el Supremo sólo está compuesto por siete jueces, es decir la mayoría escapa de la órbita del Gobierno, la realidad es que la Justicia no es cautiva de los Kirchner».

Batalla jurídica por el dinero públicoEl Gobierno también encontró obstáculos cuando intentó utilizar las reservas del Banco Central para pagar la deuda pendiente con acreedores internacionales. En esta ocasión fue la jueza María Sarmiento la que revocó los decretos de urgencia con los cuales se pretendía intervenir en el Banco Central sin pasar por el Congreso. Fernández disparó por los fallos de la jueza: «Para que haya judicialización de la política tiene que haber jueces que acepten tomar decisiones políticas». Aunque el Senado aprobó el uso de las reservas, para evitar este tipo de situaciones en el futuro, la Corte Suprema dictaminó que la utilización de los Decretos de Necesidad y Urgencia por el Ejecutivo es de carácter «excepcional y limitado» y sólo cuando «no pueda actuar el Congreso».