La pista azul por Marta Robles

La Razón
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¡La guerra que dan los colores en todas partes! Es verdad que una, que no juega desde adolescente al tenis, se sentiría extraña jugando sobre el mar azul en vez de la tierra roja. Y algo de campeona debe llevar en las venas, porque lo mismo le sucede a los más grandes, Nadal y Djokovic, que han salido de la Caja Mágica no sólo decepcionados por su derrota, sino enfurruñados por la pista azul.
Dicen los expertos que las condiciones que ofrece son iguales a las de otras pistas, pero los tenistas dicen que no. Tanto es así que Nadal, que llevaba avisando desde hace tiempo que no le gusta jugar sobre azul, tras su derrota frente a Verdasco y la de Djokovic ante Tipsarevic, ha afirmado que si la pista sigue pintada de azul el año que viene, «habrá un torneo menos en mi calendario».
Hasta donde sabe servidora, los tenistas no pueden descartar los torneos que les dé la gana porque les puede costar una sanción de la Asociación de Tenistas Profesionales... salvo que, como en el caso de Nadal, acumulen la friolera de más de seiscientos partidos en el circuito profesional. En esas condiciones pueden renunciar a un torneo por temporada. Y tal y como están las cosas, parece que Nadal renunciará a Madrid. Eso, a menos que los responsables cambien el color de la pista. Y teniendo en cuenta que este año se llevan menos los azules y más los corales, ¿tanto problema hay?