Arco menos es más

Arco cumple el próximo año treinta ediciones. Un número pleno y adecuado para remodelarla, plantear propuestas para el futuro, dejar atrás la polémica del último año y comenzar una nueva andadura. Carlos Urroz, su nuevo director, es lo que se ha propuesto y ya ha tomado algunas iniciativas. «Va a ser más pequeño. Tendrá sólo dos pabellones. No hay todavía un número de galerías fijas. La calidad es el criterio por el que se va a regir el comité». Para él, «las galerías extranjeras se ven atraídas por la demanda de un mercado, en este caso, del español. Hemos hablado con algunas presentes en Basilea y están predispuestas a venir». Carlos Urroz matiza, de todas maneras, un punto sobre la selección: «No se pretende exiliar a nadie. Lo que no queremos es abrir la feria a galerías que tengan menos calidad, que son algunas de las que han estado hasta ahora». También avanza que «la reordenación del espacio de los dos pabellones en los que se celebrará Arco será diferente a las ediciones anteriores». Pero la próxima cita incorpora novedades. El espacio Solo Project se destinará en lo sucesivo a Latinoamérica. «Aunque no en sentido territorial –matiza–, no como un marco geográfico, sino con un sentido cultural. Me refiero a toda la comunidad que habla portugués o español. No importa en el país en el que están trabajando». Otra iniciativa es reservar una sección para las galerías más jóvenes del mercado: «Deben tener menos de ocho años y pueden provenir de toda Europa. Se les proporcionará un precio más asequible y el propósito es que se encuentren con el coleccionismo».