Adlib Ibiza: reunión de famosos enamorados por Jesús Mariñas

Más que sugeridas propuestas de moda desenfadada, estival y ligera, el desfile parecía una exaltación amatoria. Ibiza da para mucho, pero lo que no cambia es la escasez de taxis, de lo que cada año se quejan los turistas. Son largas las esperas desesperadas que ya vivió Marbella hace años, cuando sobraban grúas y faltaban taxis. Mientras las encargadas de ordenar la burocracia se preocupan más de comprar cinco máquinas quitanieves que de meterle mano a este servicio público imprescindible para moverse con celeridad en la isla pitiusa. Este caos les supera y ya no saben cómo abordarlo. Como si fuera «pecatta minuta». De lo que no se dan cuenta es de que arruinan las vacaciones y ponen de manifiesto la incompetencia municipal. Me cuentan que las agencias de alquiler de vehíulos se niegan a cederles coches para temporadas largas. Temen que los transformen en ocasionales transportes pirata, especialmente si se trata de extranjeros recién llegados para los que, eso sí, triplican las tarifas estipuladas, poniendo un buen precio a un servicio que desahoga la carestía que no previenen las autoridades oficiales. Tom Pernas, hijo del diseñador coruñes Antonio Pernas, no llegó a tiempo al desfile Adlib celebrado en el centro de la villa, ya que tuvo que recorrer a pie los ocho kilómetros que separan Ibiza capital de Es Cavallet, la playa del pijerío. Desde allí es inútil telefonear a la Cooperativa de San José: siempre comunica o no contesta. Otro servicio baldío y desesperante que mantienen años sin mejorar, igualito que el sol ibicenco.Optamos por tomar carretera y manta y llegamos rendidos, sudados y jurando en arameo. Por eso, Pernas se perdió ver a Guti inmaculado, en primera fila, aunque sin la omnipresente presencia de Alonso Aznar, ya indiscutible de estas noches, al igual que Alfonso de Borbón, también apodado «El cebra». Juntos animan una Amnesia que desbanca a Pachá en sus mejores formas, tratos y relaciones públicas, mucho menos agresivos. A Ricardo Urgel se le está yendo de las manos ese tema de la mítica discoteca.La Adlib es cada vez menos ibicenca y en lugar de ropa, reunió a famosos enamorados como Vanessa Romero y Alberto Caballero, españolizando «Las chicas de oro», a Helen Lindes con su novio de siempre, y a la esbelta Orsi, novia de Quique Sánchez Flores. Mientras Guti aparece de mano en mano, como María José Suárez que, incluso, apareció junto al jinete Muñoz Escassy en casa de Rosauro. Durante el desfile lo único destacable fue la vacilación de Vanessa, que mostraba la nueva colección de joyas Pemar. Poco más que contar...