Ciclismo

Contador entre un hola y un adiós

Transcurre el otoño que Alberto Contador nunca hubiera querido vivir sin que la Unión Ciclista Internacional y la Agencia Mundial Antidopaje se pronuncien sobre su caso.

Alberto Contador, en el podio del último Tour, se tapa la cara con las manos
Alberto Contador, en el podio del último Tour, se tapa la cara con las manos

MADRID- La Federación Española aguarda impaciente, casi como el corredor. Desearía zanjar la cuestión, temerosa de tener que comunicar el «positivo». Aunque, si así fuera, podría hacer como Alemania con el tenista de mesa Dimitri Ovtsharov, exculparle. Las muestras de clembuterol son bajísimas, trazas; más altas son las sospechas y conforme a ellas se ha producido el linchamiento antes de concluir si es inocente o culpable. «Pocas veces he visto equivocarse tanto a un dirigente, como a McQuaid», decía ayer Alejandro Blanco en los «Desayunos de Europa Press», al referirse al «caso Contador» y a las acusaciones del presidente de la UCI al afirmar «que España tiene un problema con el dopaje». «En nuestro ciclismo hay diez positivos; en el de la UCI, 328. No es verdad que no nos lo tomamos en serio», sentenció el responsable del COE.


El follón de la UCI
Serrat canta «Entre un hola y un adiós» y Contador, jirones de prestigio en la carrera, lo tararea. Hay horas en que está decidido a luchar por su inocencia y otras, determinado a colgar la bicicleta. Si saliera indemne del follón en el que le ha metido la UCI, mientras no se demuestre lo contario, no descartaría ni la despedida ni la reaparición. Si le sancionan, lo dejará.

Cuando el 30 de septiembre reveló sus circunstancias en una multitudinaria conferencia de prensa, lo advirtió: «No necesito dar más pedales para vivir». Tiene la vida resuelta y seguro que ha estimado el coste de una sanción por dos años, o de un abandono, en torno a los 20 millones de euros, la suma de la ficha y de los contratos publicitarios. No lo descarta, lo ha sopesado. Tampoco le importa a Alejandro Blanco seguir defendiendo su inocencia: «Me han criticado por defender a Contador; defiendo a la persona. Y si le sancionan por dopaje, le diré, ‘‘chico, te has equivocado''; pero no hay que hacer un juicio paralelo». Y añadió sobre el clembuterol: «Se retiró de la lista de tratamientos prohibidos el del plasma enriquecido; lo mismo va a pasar con el clembuterol», si es que su presencia se limita a unas trazas.

Mucho más allá de este otoño llegará el castigo sobre Paquillo Fernández, cuya ausencia en Londres'2012 está garantizada. «Un deportista sancionado con más de seis meses, como es el caso de Paquillo –recordó Alejandro Blanco–, no podrá competir en los Juegos Olímpicos inmediatos». El marchador digiere el trago; Contador aguarda. «Ha pasado un mes y seguimos sin comunicación –dice Juan Carlos Castaño, presidente de la FEC–. Seguimos sin tener respuesta de la UCI».


Señales
- En Pinto, su localidad natal, nadie duda de la inocencia de Alberto Contador. Es más, ayer fue nombrado hijo predilecto.
- A falta de pruebas contundentes, se dice que la UCI y la AMA, antes de pronunciarse, rebuscan en el pasaporte biológico del ciclista y en los controles del Tour alguna anomalía más allá de los 50 picogramos de clembuterol. No la encuentran.
- Alejandro Blanco cree que la solución al «caso Contador» va a ser inminente y la intuye favorable; mientras, el corredor, desilusionado porque el daño a su imagen «va a ser irreparable», según el momento se plantea la retirada, sea cual fuere el veredicto, o seguir luchando.