Cataluña

Serafín Marín: «Las urnas son nuestra gran baza»

Corneado de gravedad el lunes en el coso pucelano de Íscar, el catalán Serafín Marín ha visto frenada una temporada agridulce en la que, pese a la prohibición que se cierne sobre su tierra a final de año, los contratos y los triunfos se están encadenando.

Serafín Marín: «Las urnas son nuestra gran baza»
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Aún desde la cama del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, el diestro recuerda la cogida al tiempo que atisba un rayo de esperanza para el futuro de la Fiesta en Cataluña tras la convocatoria de elecciones generales para el próximo 20 de noviembre.

–La herida en su muslo tiene dos trayectorias, de 8 y 15 centímetros. ¿Cómo se encuentra?
–Afortunadamente mejor, porque la noche de la cornada tuve muchos dolores y por la mañana me subió mucho la fiebre, a más de 39. Ayer, la tarde fue más llevadera. Me levanté, apoyé la pierna y hasta di unos pasos por la habitación.

–¿Cómo llegó la cornada?
–Fue en el primer muletazo de la faena. El animal ya me había avisado con un amago al doblarme para sacarlo a los medios, pero al acoplarme para empezar el trasteo se me vino lanzado al pecho y me empaló. No me hizo nada, pero me levantó con mucha saña desde el suelo y me llevó colgando clavado del pitón. Ahí me partió el sartorio e hizo gran destrozo muscular, porque giré bastante sobre el asta.

–¿Ha hablado ya con los médicos sobre los plazos para volver a vestirse de luces?
–No me han dicho nada de torear de nuevo, sólo me han dicho que si no aparece la fiebre en un par de días podrían darme el alta hospitalaria. A partir de ahí, habrá que trabajar mucho, porque va a costar recuperar el músculo sartorio, ya que tenía medio muslo abierto. Me pondré en manos del fisio y haré mucha piscina. Me gustaría reaparecer en Bilbao, el 21 de agosto, pero no a la ligera, porque mato la de Miura y con estas ganaderías hay que estar muy preparado.

–Un frenazo en seco...
–Sí, es un paroncito a mi buena evolución de esta temporada. Socuéllamos, Huesca, Calatayud, Beziers... Me voy a perder unas cuántas. Es una lástima. Pero, ya sólo pienso en regresar al cien por cien para no bajar esos peldaños que tanto me está costando ir escalando con mi esfuerzo.

–Se le intuye satisfecho con la temporada que está echando.
–Estoy muy satisfecho, éxitos aparte, por la firmeza y por la buena impresión que estoy dejando en sitios importantes.

–Pero, la espada de Damocles sigue pendiendo sobre Cataluña, ¿cuesta mentalizarse?
–Trato de no pensarlo. Me incita a torear, porque la mejor reivindicación es triunfar cada tarde. Por ejemplo, mi segunda puerta grande en La Monumental: le pegué 25 muletazos a un «juanpedro» muy a gusto.

–¿Ha cerrado ya La Mercé?
–Los carteles no son oficiales aún, pero lo que hablamos es torear junto a José Tomás el 25 de septiembre cerrando la terna y la feria para lidiar el último toro en La Monumental si no hay marcha atrás.

–¿Confía en que ese viraje pueda llegar en las urnas el próximo 20 de noviembre?
–Cambiar al Ministerio de Cultura ya ha sido un paso adelante. Ahora, las elecciones generales deben ser nuestra gran baza. Tengo mucha fe en ese día. Si sale el PP, y cumple su palabra, el blindaje a la Fiesta en todo el Estado, incluida Cataluña, debe ser una realidad.