Santiago del Valle no está loco

Las forenses que examinaron al asesino confeso de Mari Luz niegan ante el juez que sufra trastornos psiquiátricos

Los padres de Mari Luz no tendrán que testificar
Los padres de Mari Luz no tendrán que testificar

MADRID- Mucho se ha especulado acerca de la salud mental de Santiago Del Valle, uno de los acusados por la muerte de Mari Luz Cortés. Esta incógnita se despejó ayer en la sexta jornada del juicio por este caso con la declaración de cuatro forenses del Instituto de Medicina Legal de Huelva que evaluaron la capacidad procesal de los hermanos Del Valle tras su detención. Según palabras de las facultativas, no se encontró «signo alguno de trastorno mental» en Santiago Del Valle, a pesar de que éste cobra una paga debido a una minusvalía psíquica.

Estas doctoras, que declararon ante el juez en la condición de testigos, han desvelado datos importantes acerca del estado emocional en el que se encontraba Santiago Del Valle. Las forenses han argumentado que a través de su examen y entrevista «no había alteración física o psíquica que influyera en su declaración». Además, han apuntado que intentaron buscar algún signo de la enfermedad mental que presuntamente padece Del Valle, por la cual está pensionado, pero que «no encontraron indicios de que sufra trastorno alguno».


Cambios de conducta
Las testigos han resaltado que el acusado se mostró «sorprendido y preocupado» tras su primera declaración en los Juzgados. La posibilidad de entrar en prisión alteró al supuesto autor de la muerte de Mari Luz y rápidamente solicitó la presencia del Fiscal, haciendo referencia a que su mujer «podía haberle delatado».

Fue entonces cuando, según detallaron las forenses, Del Valle «instrumentalizó su enfermedad» a modo de excusa y admitió que lo que le había pasado es debido a «sus problemas con las niñas». Tras esta reacción, queriendo justificar el presunto delito cometido, el imputado continuó prestando declaración «tranquilo y sereno» en un interrogatorio al final del cual confesó su culpabilidad.

Las forenses que le trataron han definido al acusado como «una persona acostumbrada a controlar y manipular su entorno más directo y que piensa que puede manipularlo todo». En este sentido, han insistido que es cuando se le comunica que va a ir a prisión, una posibilidad que él no contemplaba, cuando «reacciona como suele hacerlo, con una huida hacia adelante y echa mano de su enfermedad, de la que no hay tratamiento ni historia».

En la misma línea habló para LA RAZÓN Javier Urra, doctor en Psicología, al asegurar que «por su actitud, Santiago Del Valle es profundamente pederasta y en todo momento es consciente de lo que hace porque es muy intuitivo». Además, Urra considera que su problema es una enfermedad de carácter sexual y no psicológica: «trata de buscar el placer sexual, lo ha hecho así desde muy corta edad cuando abusó de su hermana y cuando ha abusado de más niñas. Estamos ante el peor caso de pederasta posible». Preguntado sobre algún tratamiento para Santiago Del Valle, el que fuera Defensor del Menor sentenció que «la única terapia para esta persona es que pase mucho tiempo en la cárcel».


La familia Cortés no declarará
- El tribunal, la fiscalía y la defensa han dado el visto bueno a la petición de la familia de Mari Luz Cortés y han eximido a ésta de declarar como testigos ante el juez. La familia de la menor venía solicitando desde antes de que se iniciase el juicio en la Audiencia Provincial de Huelva que no la hiciesen pasar por «la situación de tener que declarar ante los presuntos asesinos de la niña». Ante esta decisión, la familia ha querido agradecer «la buena disposición» tanto de los magistrados como de ambas partes a la hora de aceptar su deseo.