Una medida necesaria por Rocío NIETO

La Razón
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La abolición de la prostitución es una medida necesaria que las asociaciones que trabajamos con mujeres llevamos muchos años reclamando. Pero esta decisión debe ir acompañada de un plan integral de ayuda a las mujeres prostituidas, que están en situación de indefensión y cuyos derechos son vulnerados. Hay que defender sus derechos e identificarlas como víctimas, darles pisos de acogida y alternativas para poder rehacer su vida. Sólo así serán capaces de recuperarse y de denunciar a sus clientes. Una comisión parlamentaria debatió en 2006 sobre si había que regular o abolir la prostitucion. El resultado fue que era necesario prohibir el negocio para acabar con estas situaciones de desigualdad y desamparo. Dos años después se puso en marcha el Plan de Trata, en el que se establece una serie de mecanismos para ayudar a las víctimas a denunciar a sus explotadores. Sin embargo, hay que actuar de forma paralela y endurecer las penas contra los proxenetas y establecer protocolos de actuación eficaces. En cuanto a los clientes, siempre hemos dicho que había que penalizarlos, pero en las ciudades en las que lo han intentado, como Madrid, Barcelona, Granada o Sevilla, el resultado no ha sido demasiado bueno. Si persigues la prostitución callejera, el negocio se traslada a domicilios particulares. Además, es muy preocupante la explotación sexual de menores, que ha aumentado mucho en los últimos años. Por ello, hay que actuar de forma global, ayudar a las víctimas, penalizar a los clientes y suprimir los anuncios de contactos, con el objetivo conseguir algún día erradicar el negocio de la prostitución.


Rocío Nieto
Presidenta de la Asociación para la Reinserción de la Mujer Prostituida