Herralde: «La literatura europea está cloroformizada»

El editor presenta en el Círculo la exposición «40 años de Anagrama»

Jorge Herralde insistió ayer en Madrid en su apuesta por la literatura latinoamericana
Jorge Herralde insistió ayer en Madrid en su apuesta por la literatura latinoamericana

Álvaro Pombo, Roberto Bolaño y Enrique Vila-Matas son sólo algunos de los escritores que deben parte de su éxito internacional a Anagrama, una de las editoriales españolas que «más ha persistido en la difusión de sus autores», aseguró Jorge Herralde, fundador de la editorial, que celebra su cuarenta aniversario con una exposición itinerante: «40 años de Anagrama» y que se puede visitar hasta el 14 de noviembre en el Círculo de Bellas Artes (CBA). Barcelona, Zaragoza, Tenerife y Bilbao ya han disfrutado de la retrospectiva que varía dependiendo de la ciudad: «En Madrid nos hemos centrado en la importancia de Anagrama como impulsora de la literatura patria en el exterior», comentó Juan Barja, director del CBA.

 

Al otro lado del Atlántico
La exposición trata de explicar el importante papel de esta editorial a través de fotografías y documentos: «Durante los 70, tuvimos bastantes percances con la censura y muchas editoriales cayeron en aquel momento, pero nosotros nos mantuvimos firmes y lo superamos», afirmó el fundador y director de la editorial. Durante la década posterior remontaron y apostaron por la mejor narrativa tradicional. En 1983, se instauró el Premio Herralde de Novela, con el fin de alentar a los escritores hispanos a superarse. Álvaro Pombo fue el primero en recibirlo y Manuel Gutiérrez Aragón, con su obra «La vida antes de marzo», obtuvo el galardón en 2009. Así, Herralde, que ha publicado más de 2.500 títulos, continúa con su labor predicadora y, con el comienzo del nuevo siglo, apuesta por la literatura hispanoamericana y la fidelidad de sus lectores como pilares de Anagrama. Por ello se arriesga con la publicación simultánea de autores latinos en sus países de origen y en España: «Es un proyecto en el que no trabaja ninguna editorial, a excepción de Alfaguara con Vargas Llosa», añade el editor, que no duda en elogiar el trabajo del escritor, al que «hacía veinte años que le debían el Nobel».

Hoy, su gran apuesta es un «escritor mexicano, desconocido por la crítica», Juan Pablo Villalobos, que con su obra «Fiesta en la madriguera», espera que dé el salto a Europa. Herralde acentúa el trabajo que realizan los jóvenes latinoamericanos que, «liberados de la ansiedad de las influencias», están logrando reflejar la complejidad de sus respectivos países, en contraste con las obras que se producen en Hispanoamércia, una literatura que el fundador de Anagrama califica de «cloroformizada». «Lo importante es encontrar a un autor con talento, y eso siempre es fácil», concluye Herralde.