Valencia pide cambiar la fecha de la F-1 para ir por delante de Cataluña

El Gran Premio de Europa de Fórmula Uno ha tenido dos fechas en sus cuatro años de vida y, aunque a los hosteleros les haya ido bien esta edición –hablan de cifras «espectaculares»-, no quieren tentar a la suerte y arriesgarse a perder clientela si la cita se adelanta como se anunció ayer.

Rita Barberá entregó este fin de semana uno de los premios
Rita Barberá entregó este fin de semana uno de los premios

La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, desveló que en la negociación con el patrón del Mundial automovilístico, Bernie Ecclestone, se está tratando también un posible cambio en el calendarios. Actualmente, la cita valenciana ocupa el octavo lugar en una agenda de veinte. La otra prueba española, la de Montmeló en Cataluña, se corre un mes antes que la que acogen las calles de la ciudad del Turia. «El objetivo es que nos dé ventaja sobre otras carreras y Valencia sea de las primeras competiciones de Europa para atraer a los aficionados que están ávidos de un Gran Premio», señalaba al respecto la primera edil. Porque para ella, se trata de «un paraguas para dinamizar la economía a través del turismo».

Sin embargo, los propietarios de los bares y restaurantes de la zona no las tienen todas consigo y recelan de la propuesta. A la espera de conocer con detalle los términos de la negociación, el portavoz de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV), Vicente Pizcueta, declaraba que el cambio de fechas «es menos relevante» que consolidar el evento y la imagen de la ciudad. Ellos celebran la caja de los últimos días. «Mucho mejor que cuando se celebraba en agosto». Hablan de siete millones de impacto económico y un incremento del volumen de negocio superior al diez por ciento, sobre todo procedente del turista internacional «que gasta el doble que el nacional». También ha beneficiado a la ocupación de localidades costeras cono Cullera o Gandia. A estos datos se suman los 250.000 espectadores siguieron la retransmisión en Canal 9 o los 125.000 viajeros que se desplazaron en Metrovalencia.

Y es que la F-1 se ha convertido en la niña bonita de Valencia después de que ésta dejara de ser capital mundial de la vela gracias a la Copa América. Porque, a tenor de las declaraciones de Barberá, la cita náutica se fue para no volver. No se olvida, declaró por primera vez de manera contundente, del «engaño de los americanos»- BMW Oracle prometió quedarse en aguas valencianas si vencía-. No obstante, celebró que el Club Náutico de Valencia participe en la próxima edición de la America's Cup, pero matizó que la ciudad no es «aperitivo» ni «segundo plato» de nadie, rechazando así una regata de clasificación. Si no es la final, recordó, no será nada.

La oposición araña los primeros cambios
Las intervenciones en los Plenos del Ayuntamiento de Valencia pasarán de diez a cinco minutos, y el turno de réplicas se acortará a tres. No se verán pancartas en los palcos del hemiciclo y cada grupo tendrá un cupo de invitados, protegiendo siempre la presencia de las asociaciones vecinales. Estos son los primeros acuerdos a los que llegaron ayer el Gobierno de Rita Barberá y los tres grupos de la oposición –PSPV-PSOE, EU y Compromís- y con los que pretenden lidiar en ruedo político en igualdad de condiciones, en la medida de lo posible. Porque para dar batalla, la izquierda exige nuevas normas y el fin de una invisibilidad, a su juicio, institucional. Al respecto el portavoz socialista, Joan Calabuig, reclamó un cambio en la etiqueta que rige en los actos públicos, «hasta ahora no había un reconocimiento protocolario suficiente».

Sugirió además la celebración anual de un debate del «Estado de la Ciudad», que fuerce a la Administración a dar explicaciones sobre su gestión. El portavoz de EU, Amadeu Sanchis, explicó a la salida de la reunión que, además de estos asuntos, se trató la organización de la próxima procesión cívica del 9 d'octubre, en la que, adelantó, participará, pero durante la cual no entrará, como es costumbre, al Te Deum en la Catedral. Pero la reunión de ayer sirvió también para que se conformara la participación en las empresas públicas y fundaciones municipales, de modo que, salvo en un par de entidades, todos los grupos estén representados.