Segi sorteó un viaje a Venezuela para recaudar fondos

Terroristas callejeros queman tres coches en Bilbao en un recrudecimiento de la «kale borroka»

Varios agentes de la policía trasladan el material incautado en la localidad guipuzcoana de Astigarraga (22/10/2010)
Varios agentes de la policía trasladan el material incautado en la localidad guipuzcoana de Astigarraga (22/10/2010)

MADRID- La desarticulación de la cúpula de Segi, la organización juvenil de ETA, por orden del juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska (que el pasado martes envió a prisión a trece de sus catorce supuestos integrantes), ha permitido a las Fuerzas de Seguridad la incautación de un buen número de documentos. El magistrado detalla en su auto de prisión, por ejemplo, que en el domicilio en Elgoibar de Ainara Ladrón –una de las presuntas responsables de Segi en Guipúzcoa–, fue hallada una fotocopia de un plano del Palacio de Justicia de Eibar «en el que aparecen señalados los aparcamientos en sus inmediaciones» y un folio con la matrícula y modelo de un vehículo del Gobierno vasco.

Un mapa similar, «con anotaciones manuscritas en la parte trasera», también se encontró en un local de Eibar (que el juez vincula a la propia Ladrón). En ese mismo establecimiento se encontraba un parchís con el anagrama de la banda terrorista ETA.

Pero los registros domiciliarios han deparado más sorpresas a los agentes. En el domicilio de Pamplona de Ibon Esteban, responsable del talde de Segi en el barrio de Rochapea de la capital navarra, se halló un «bono-papeleta con el anagrama de Segi para la participación en un sorteo de un viaje a Venezuela para dos personas». Asimismo, un documento que marca dos objetivos para el verano: «Elegir un día para cerrar los buzones de correos y poner pegatinas» y llenar de pintadas «todas las estaciones de tren y transportes públicos».

Del mismo modo, en la herriko taberna «Branka», de Guecho (Vizcaya), había un cuaderno con el acta de una reunión con la ilegal Askatasuna (la organización de apoyo a los presos etarras), en la que se especificaba que la asignación a los reclusos de la banda «pasa de ser de 100 euros a 150 euros». Eso sí, con la siguiente advertencia: «El dinero no debe salir de entre las personas de la izquierda abertzale».

En esa misma herriko taberna había un cartel que detallaba puntos frecuentes de controles policiales, los días más habituales en que se realizan y el cuerpo de las Fuerzas de Seguridad que los lleva a cabo. En otro cartel, con el logo de Segi, figuraban las fotos del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y del presidente del PNV, Iñigo Urkullu.


Coches quemados
Por otra parte, a última hora de la tarde de ayer, dos individuos encapuchados prendieron fuego a un coche propiedad de la Diputación de Vizcaya, estacionado en la calle Alicante de Bilbao, en el barrio de Santutxu, según informó el Departamento vasco de Interior. Fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN vincularon este hecho criminal con la llamada «kale borroka». El fuego, que fue sofocado por los Bomberos, se propagó a otros turismos.