FC Barcelona

El Barça juega y el Celtic gana (2-1)

Los azulgrana caen en Glasgow en un partido que dominaron por completo. Gol estéril de Messi

El antifútbol del Celtic tuvo premio esta vez  (2-1)
El antifútbol del Celtic tuvo premio esta vez (2-1)

Lo tenía todo de cara el Barcelona para sellar su pasaporte a octavos de final de la «Champions» y aparcar la competición hasta febrero. Pero aún le queda mucho trabajo después de perder en Glasgow. Los azulgrana dominaron el encuentro de principio a fin, pero se encontraron con dos goles en contra en los dos únicos ataques locales. Una derrota injusta, pero que les hace darse de bruces con la realidad. En el fútbol gana el que marca goles, no el que domina la pelota.

Se vio a un Celtic más ambicioso que el del Camp Nou de inicio. Hubiera sido un crimen no serlo ante el ambiente que se creó en Celtic Park y que invita a atreverse con cualquier hazaña. Pero el equipo de Lennon no tiene demasiados argumentos y adelantar un poco a la defensa y no tener once jugadores por detrás del balón fue suficiente para que muchos se dieran por satisfechos con su apuesta ofensiva. No era una mala opción para el Barça después de lo visto hace quince días.

Los hombres de Vilanova han jugado este tipo de partidos mil veces y son perfectamente conscientes de lo que deben hacer. Hay ocasiones en las que están más acertados que otras, pero el guión está claro: mucha posesión, paciencia y precisión a la hora del pase. La versión del Barça ayer fue la buena, a pesar de todo, y sólo Song desentonó un poco en un equipo enchufado desde el inicio, incluido un inspirado Bartra.

Los niveles de posesión eran casi insultantes y la pelota rondaba el área de Celtic constantemente. Lo intentó Xavi, también Messi, pero no hubo suerte. Pero el fútbol es tan bonito porque es impredecible. En una jugada aislada, el equipo local forzó su primer córner, jaleado, por supuesto, como si fuera un gol por la grada. Por muy bien que pueda defender el Barcelona este tipo de jugadas, tiene todas las de perder por una mera cuestión física. El córner lo remató Wanyama al segundo palo con Jordi Alba intentando molestarle. Pero si un mosquito, aunque sea tigre, se pone delante de un Jumbo, acaba aplastado. En este caso, el remate fue sin paliativos y el gol subió al marcador.

Adelantarse en el partido fue la excusa perfecta para que el Celtic aplicara la receta del Camp Nou y se encerrara descaradamente, con hasta diez jugadores dentro de su área. El dominio se tiñó aún más de azulgrana, si eso es posible, con eternas posesiones paseando el balón de lado a lado del área a la espera de la inspiración de sus cracks. Fundamental en este tramo fue la labor de Xavi, impecable en todas y cada una de sus acciones. Antes del descanso, Messi se topó con el larguero y Alexis con el poste de cabeza, fruto del monólogo del Barça, pero el empate no llegó.

El Celtic presionó hasta el área de Valdés en la primera jugada tras regresar de vestuarios, todo un espejismo, porque el balón apenas se volvió a despegar de las botas de los azulgrana, que no estuvieron tan finos en este segundo tiempo a pesar de su dominio. Sigue Messi buscando su sitio en el mundo después de ser padre. Ante el Celta estuvo de lo más ansioso. Ayer mejoró y tan sólo le faltó acierto en los últimos metros para dedicar un gol aThiago. Leo probó a Forster hasta tres veces, pero el portero le ganó la partida en todas ellas.
Isaac Newton dejó su teoría de la gravedad incompleta, porque, si no, no se explica lo que pasó ayer en Celtic Park, con el campo completamente inclinado hacia un lado y el balón luchando por ir hacia el otro. El control del partido era absoluto por parte del Barça, pero el gol volvió a caer del lado escocés. Algo increíble y difícil de explicar, pero real como la vida misma.
Un saque en largo de Forster acabó en los pies de Watt, que cruzó el balón a un atónito Valdés. Sólo en el descuento Messi rompió el gafe con un gol insuficiente, pero que celebró metiéndose el dedo en la boca en forma de chupete. Tenía muchas ganas. Pero, en definitiva, una derrota surrealista por el juego desplegado por ambos y que el Barça haría bien en olvidar rápido. Los octavos de final siguen a la vuelta de la esquina.


- Ficha técnica:
2 - Celtic: Forster; Lustig (Watt, min.72), Ambrose, Wilson, Matthews, Commons, Wanyama, Ledley, Mulgrew, Samaras (Kayal, min.79) y Miku.
1 - Barcelona: Valdes; Alves, Bartra (Piqué, min.71), Mascherano, Jordi Alba, Song (Cesc, min.71), Xavi, Iniesta, Pedro, Messi y Alexis (min.65).
Goles: 1-0: Wanyama, min.21. 2-0: Watt, min.83. 2-1: Messi, min.91
Árbitro: Björn Kuipers (HOL). Motró tarjeta amarilla a Song (min.13), Miku (min.41), Jordi Alba (min.65)
Incidencias: Partido de la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones disputado en el Celtic Park de Glasgow ante unos 58.000 espectadores.