Los chiringuitos recuperarán este fin de semana las terrazas tras meses de dudas

Los hosteleros valencianos afectados por la Ley de Costas no han dejado transcurrir ni un día, y tras anunciarse el martes la moratoria sobre la concesión de licencias de terrazas, ya preparan un fin de semana como los de antes.

imagen de uno de los locales de la Malvarrosa que tuvo que derribar la terraza para cumplir la Ley.
imagen de uno de los locales de la Malvarrosa que tuvo que derribar la terraza para cumplir la Ley.

Así lo confirmó ayer Miguel Cueca, presidente de la Asociación de Profesionales de Hostelería de Levante y la Malva-rosa (Apholema), quien, no obstante, lamentó que, hace apenas cuatro meses, el Gobierno central les forzara a los derribos, lo que supuso entre 12.000 y 18.000 euros a cada uno de los catorce afectados en la zona.

«Nos hicieron una jugarreta, supuso un gasto, una serie de problemas, pero ahora hay que mirar al futuro». Y ese futuro pasa por tratar de recuperar la normalidad desde ya. Es decir, los 150 metros cuadrados de terraza, cien más de los que disfrutan ahora. «Y si el tiempo acompaña, que Fallas sea el principio de una buena racha».

Con todo, celebran el fin de la crispación y el acuerdo firmado entre la Dirección General de la Sostenibilidad de la Costa y el Mar y la Conselleria de Gobernación. Un pacto que implicará en un futuro cercano el traspaso de competencias en materia de chiringuitos al estilo de la que ya cuentan autonomías como la andaluza o la catalana.

 Aún se desconoce el proceso que se seguirá en la transferencia autonómicas, es decir, si se elegirá la vía estatutaria o, si por el contrario, se estudiará un marco jurídico alternativo, pero ambas partes parecen dispuestas a llegar a un entendimiento.

En este sentido, Cueca considera que el hecho de que sea la Generalitat la que tramite en un futuro los permisos y no el Ejecutivo central, podría suponerles más ventajas, «porque el Gobierno valenciano es una Administración más cercana». Así, entiende que defenderá mejor intereses como el de conceder licencias para periodos más largos, por ejemplo quince años, y no «este goteo administrativo» que les tiene en ascuas.