En puertas de La Moncloa

La Razón
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Más allá de las valoraciones políticas, en primer lugar hay que dejar muy claro que la sesión de tarde de ayer entre Mariano Rajoy y Rodríguez Zapatero en el Debate sobre el Estado de la Nación, nos reconcilia con la política. Un debate duro, como no se recordaba desde hacía años, que nos ha presentado a un Zapatero de salida, hundido y perdido, pero que al mismo tiempo no está dispuesto a tirar la toalla tan fácilmente. Zapatero ha perdido el cara a cara con Rajoy pero es verdad que ha aguantado el tipo hasta que el presidente del PP ha puesto encima de la tribuna una catarata de iniciativas y de proyectos de ley de contenido económico para presentarlos de forma inmediata en el Congreso. Hasta ese momento Zapatero aunque tocado, se había revuelto con soltura y oficio. Después ya ha sucumbido ante la evidencia: Mariano Rajoy está en puertas de entrar en La Moncloa como presidente del Gobierno. Mariano Rajoy ha ofrecido la imagen esperada. Discurso solvente, claro y contundente. Seguro y demoledor, pero no destructivo. Rotundo pero no faltón. Muy crítico con Zapatero pero sin regodearse en lo personal. Una intervención de alguien que se sabe ya ganador, ante el final de un ciclo político estrepitoso en su caída y dañino en sus efectos. Rajoy está más cerca de La Moncloa.