NBA

«El sueño o la catástrofe»

Los Lakers barren a Boston y el anillo se decidirá en el séptimo partido

89-67. Los Lakers, con Gasol al borde del triple-doble, fuerzan el séptimo partido
89-67. Los Lakers, con Gasol al borde del triple-doble, fuerzan el séptimo partido

Del «Beat L.A.» –«Venced a L.A.»– al «Boston sucks» –«Boston apesta»– hay más de 4.000 kilómetros, cinco horas de avión y un abismo en el rendimiento de Celtics y Lakers. En la final más intensa de las últimas temporadas, los Lakers han vuelto a reclamar el favoritismo gracias a Kobe, a Pau, a Artest y a aquellos que habitualmente sólo sirven para dar descanso a las estrellas. El bloque y el banquillo, las armas que catapultaron a los bostonianos en su cancha, han dejado a los Lakers a una victoria de reeditar el anillo. El título se decidirá mañana en 48 minutos, será una «Superbowl» de la NBA, un partido para reventar audiencias, una séptima cita que hace 16 años que no se produce. Nadie mejor que Gasol ha definido lo que significa para los Lakers: «El sueño será ganar el séptimo, perderlo sería una catástrofe». En Boston callan, pero existe la sensación de que su momento, el sexto partido, ha pasado y no fue- ron capaces de aprovecharlo.Los Lakers comenzaron a ganar cuando a Perkins le falló la rodilla derecha en un apoyo durante el primer cuarto. El pívot titular «celtic» tuvo que retirarse (18-12, min 7) y «Doc» Rivers confirmó que no estará disponible para el séptimo. Sus kilos y centímetros abrieron la primera falla. Luego llegó el desastre. Cuando se movieron los banquillos, cuando los Celtics comenzaban a golpear, surgieron los que suelen aparecer al final de la estadística, en los minutos de la basura. Brown, Vujacic y Farmar tuvieron su día de gloria en «The Finals». Con Kobe en el banquillo, los jugadores que sólo hacen bulto avasallaron a los Celtics (45-25, min 19). La polivalencia de Pau le permitió resarcirse de sus malas noches en Boston. Queda rematar la faena. Más de cien partidos después, Gasol está a un paso de su segundo anillo. Si se mostrara a su enorme nivel habitual y Kobe no hiciera un súperpartido hasta podría soñar con el título de MVP. El sueño y si no... la catástrofe.