Los «indignados» se trasladan de Sol a Rivas

Ayer comenzaron la ruta de «acampadas itinerantes»

Los acampados de Sol abandonaron ayer la plaza y estarán durante unos días en Rivas
Los acampados de Sol abandonaron ayer la plaza y estarán durante unos días en Rivas

Madrid- Algunos de los últimos «indignados» que quedaban en Sol se mudaron ayer a Rivas-Vaciamadrid. El movimiento 15-M ha organizado allí su primera «acampada itinerante» y el sitio escogido ha sido la plaza del ayuntamiento.
Los acampados de Sol empezaron a recoger sus cosas al mediodía y poco a poco se fueron trasladando a Rivas en coche y en metro. Sus pertenencias las llevó un camión de mudanzas que alquiló un ciudadano simpatizante del movimiento «nosotros no hemos pagado nada», aseguraba uno de los «indignados».
Pero esto no significa que el campamento de Sol vaya a desaparecer, al menos por el momento. Allí permanecerán varios miembros del 15-M que se encargarán de atender el puesto de información permanente y el de la «cocina», a pesar de que atrae a personas ajenas al movimiento. Enrique, uno de los acampados, se quejaba de que «hay gente con mucha cara que viene aquí a comer y a no hacer nada». Mientras, otros tienen que hacer guardia por las noches para vigilar que no se robe nada y meten las tiendas de campaña dentro del barracón «para estar más seguros».
A las tres de la tarde empezaron a llegar a la plaza del ayuntamiento de Rivas los «indignados» procedentes de Sol y de otros barrios y pueblos de Madrid, aunque la mayoría esperó hasta las nueve de la noche para desplazarse hasta allí y comenzar las ya habituales asambleas. Unas 50 personas se reunieron y comenzaron a montar las tiendas formando un círculo, aunque era todo «provisional», ya que tenían que esperar a que la comisión de infraestructura diseñase el nuevo asentamiento.
El tiempo que durará esta «acampada itinerante» es una incógnita, «todo depende de lo que necesite el pueblo, pero supongo que entre una y dos semanas sí que aguantaremos», explicaba Adrián, uno de los acampados. También declaró que algunas de sus misiones allí son la de «informar» a los vecinos de Rivas en qué consiste el movimiento 15-M, «hacerles tomar conciencia» de los problemas que existen en la sociedad y «ayudar en todo lo que podamos». De hecho, uno de sus propósitos es el de impedir varios desahucios en el municipio. Lo que quiso dejar claro es que «iban a cerrar el círculo a los que no fuesen allí a colaborar». Los habitantes de Rivas han recibido con mucha alegría a los «indignados», incluso se han acercado hasta allí para ofrecerles comida, mantas o mobiliario porque opinan que «es un movimiento justo y hay que ayudarles para que sigan adelante». El Ayuntamiento tampoco les ha puesto impedimentos y los bares y restaurantes de la zona no creen que vayan perjudicarles.


Al Congreso, ahora en pijama
El movimiento 15-M no cesa en su lucha contra la negociación colectiva. Por eso han convocado una nueva concentración a través de las redes sociales para hoy martes a las siete de la tarde en el Paseo del Prado, cerca de la Cámara Baja. La peculiaridad de esta convocatoria es que dice lo siguiente: «Trae tienda y saco de dormir y ¡vente en pijama!». Su intención es realizar «actividades de buenas noches» hasta la media noche y reanudarlas a las ocho de la mañana, cuando empiecen a llegar los diputados al Congreso «para darles los buenos días».