El Ejército israelí concluye que el asalto a la flotilla fue «apropiado»

Netanyahu concreta su plan para suavizar el bloqueo con todos los bienes civiles que podrán entrar en Gaza. El informe, que ha sido filtrado a los medios, señala fallos de Inteligencia. 

El primer ministro, Benjamin Netanyahu, coordinó con el enviado del Cuarteto, Tony Blair, los detalles de la flexibilización del bloqueo a Gaza
El primer ministro, Benjamin Netanyahu, coordinó con el enviado del Cuarteto, Tony Blair, los detalles de la flexibilización del bloqueo a Gaza

A la Marina israelí le falló la información de Inteligencia y la planificación del asalto de sus soldados al buque turco «Mavi Marmara», que acabó con la vida de nueve personas el pasado 31 de mayo. Así lo concluye la investigación interna de este cuerpo militar que considera «apropiada» la reacción defensiva de sus soldados dadas las circunstancias, pues en ningún caso esperaban una ofensiva masiva de los tripulantes contra ellos.El documento interno del Ejército revela que la operación «Vientos Celestes 7», por la que los comandos tomarían el control de la flotilla de barcos, se llevó a cabo según los procedimientos estándar aprendidos en un simulacro con más de 50 soldados. «Los soldados vestían su uniforme de ceremonia porque su cometido era dialogar con los pasajeros. Ahí estuvo el fallo», explicaba ayer un oficial del Ejército a Radio Israel, que filtró el informe. «En vista de la situación que se encontraron, actuaron en concordancia». El sentir general de la Marina es que hizo falta una mayor preparación táctica de los soldados antes de la ejecución del plan y que no se hizo el suficiente hincapié en la preparación para cualquier posible contingencia. De haberlo sabido, el asalto al barco sólo debería haberse hecho después de reducir a los atacantes con mangueras de agua a presión y bombas de humo, concluye la investigación. Durante los interrogatorios de los soldados fueron constantes las quejas sobre la carencia de información sobre el ataque que estaban gestando los activistas a bordo del barco. «El mayor fallo fue que nunca supimos que nos enfrentaríamos con decenas de camorristas», dijo un alto capitán militar implicado en el ataque al diario israelí «Haaretz». «Esto no fue una conducta desordenada que se deterioró. Fue un ataque terrorista planeado», añadió. Ésta es la única investigación que juzgará la actuación de los comandos, pues la comisión que puso en marcha la semana pasada el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se limitará a evaluar la legalidad del asalto en aguas internacionales y del bloqueo marítimo a Gaza como medida de defensa de Israel. En otro orden de cosas, Netanyahu se reunió ayer con Tony Blair, el enviado especial del Cuarteto (EE UU, UE, ONU y Rusia) para Oriente Medio, para informarle de la decisión que hizo ayer firme su Gobierno de suavizar el control sobre la entrada de bienes de consumo en Gaza y para pedirle su mediación para detener el envío de nuevas flotillas a Gaza por parte de los países del entorno.A este respecto, fuentes del Líbano confirmaron que, hasta la fecha, no hay ninguna petición a las autoridades para permitir la partida de un barco humanitario hacia la franja, según cita el diario «Al-Hayat». La ley libanesa prohíbe expresamente la navegación de barcos con su bandera en zonas bajo control israelí. Además, Hizbulá aseguró que no tomaría parte en estos barcos para no dar un pretexto para el ataque de Israel. Sin embargo, informaciones previas apuntaban a que el barco con bandera libanesa «Miriam» y con una tripulación de 50 mujeres a bordo iba a partir ayer desde el Líbano para volver a desafiar el bloqueo de Gaza. Ayer también se fijó para el 6 de julio la próxima cita del presidente Obama con «Bibi» Netanyahu.