El PP cree que el PSOE «va de farol» con el TC por miedo a perder en Cataluña

El Senado ha solicitado un informe jurídico antes de convocar la Comisión de Nombramientos que cribará a los candidatos.

El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, saluda a los asistentes a un acto con militantes de la formación celebrado ayer en Málaga
El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, saluda a los asistentes a un acto con militantes de la formación celebrado ayer en Málaga

MADRID- El PP ya había digerido ayer la nueva estrategia del PSOE en relación al Tribunal Constitucional (TC) y recolocó su respuesta ante lo que interpreta que es una maniobra del PSOE para inyectar oxígeno al presidente de la Generalitat, José Montilla, ante las próximas elecciones, «que tiene perdidas». El principal partido de la oposición quita trascendencia al «ruido» y cree que todo va a quedar en nada. Su impresión es que los socialistas «van de farol» y que no tienen ningún plan concertado para materializar la renovación, sino que se han sacado ese «as» de la manga porque el propio José Luis Rodríguez Zapatero se lo juega todo en esas elecciones.A la espera de ver cómo evolucionan los acontecimientos, los populares entran en el juego y siguen sin dar un portazo oficial a la renovación, porque no quieren aparecer ante la opinión pública como los responsables del bloqueo. Pero el portazo llega, en cualquier caso, por la vía de los hechos: el PP recupera como mantra de su argumentario la exigencia de que primero debe haber sentencia sobre el Estatuto catalán, y luego ya será tiempo de afrontar la pendiente renovación del TC. Eso en el plano discursivo, mientras que en el puramente político opta por el camino de utilizar todos los medios a su alcance para ralentizar el proceso en coherencia con su exigencia de que primero debe haber un fallo sobre la polémica reforma estatutaria. Por eso ayer reclamó un informe jurídico para saber si las comunidades autónomas tienen alguna alegación que hacer antes de convocar la Comisión de Nombramientos. La portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, calificó de «inadmisible» que el presidente del Gobierno trate de «invalidar» al Constitucional. «El PSOE está buscando la opción que más retrase la sentencia del Estatut y ya lleva suficiente tiempo sin producirse como para que haya nuevas maniobras de retraso. Nadie entendería que, después de cuatro años esperando, el presidente de Gobierno diera otro bandazo para cambiar el TC», dijo.El PSOE llevó a la Junta de Portavoces del Senado la petición de que se inicie la renovación, y todos los partidos la secundaron. Formalmente, por tanto, el proceso se inicia, pero con pocas perspectivas de éxito ya que continúa sin haber un acuerdo táctico entre los dos principales partidos. El PP no rectificará sus candidatos –Francisco José Hernando y Enrique López–, y tanto el PSOE como los nacionalistas volvieron a clamar en contra de su designación.Así, y de momento, la estrategia ideada por los socialistas sigue adelante. La famosa cena del domingo, a la que el presidente del Senado, Javier Rojo, no asistió pese a lo que se había especulado, parece haber dado sus frutos. Eso sí, a tenor de lo dicho por ambos partidos mucho tendría que ceder el PSOE para llegar a un acuerdo.

CiU se desmarca de MontillaCiU considera que el PSC «se ha quedado corto» en su estrategia para combatir al Constitucional y, por eso, ha decido ir un paso más allá de José Montilla. Los nacionalistas creen que la renovación de los magistrados no es suficiente y quieren que se reforme la ley para que no pueda dirimir sobre los estatutos votados en referéndum. CiU está decidida a emplear «todos los medios» para impedir que el TC pueda juzgar el Estatut y estos pasan por llevar al Congreso la reforma de la ley.