La UE estudia avalar el 30% de la deuda española

El fondo de rescate actuaría en las subastas y el BCE, en el secundario

El primer ministro finlandés, Jyrki Katainen y el presidente francés, Francois Hollande

BRUSELAS- Las posibilidades del denominado «rescate light» para España están siendo cada vez más perfiladas, dejando claro que no tendrá nada que ver con los rescates totales que se llevaron a cabo en Grecia, Portugal e Irlanda.

La zona euro contempla ahora con detalle la posibilidad de acudir en ayuda del Gobierno español a través de una de las opciones de que dispone el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), a través de la denominada Línea de Crédito con Condiciones Mejoradas (ECCL+ por sus siglas en inglés).

Con ello se podría mantener a España en los mercados crediticios con respaldo de los fondos de rescate de la zona euro en el mercado de bonos primario y del Banco Central Europeo en el mercado secundario, poniendo en marcha el instrumento ofrecido por el presidente de la entidad, Mario Draghi.

De este modo, se proporcionarían ciertas garantías a los inversores que adquieran deuda soberana de España con el fin de mantener el acceso del país a los mercados de capitales. En concreto, se estudia la posibilidad de avalar entre el 20% y el 30% de sus emisiones de deuda, lo que daría confianza a los inversores y no obligaría a los demás Estados miembros de la eurozona a incrementar su factura.

«Estamos hablando de no más de 50.000 millones de euros», dijo una fuente europea a Reuters, que habló bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad económica y política del asunto, aunque como mínimo podría ser una línea de 30.000 millones.

«Bajo este esquema, los Estados plantearían las condiciones y se asegurarían de que se cumplen y el BCE pondría la potencia de fuego», dijo, dejando así claro que el mecanismo supondría un «ataque» en dos frentes: a través del fondo de rescate en el mercado primario y a través de la entidad emisora en el mercado secundario.

«Un programa completo que sacase a España fuera del mercado costaría unos 300.000 millones de euros en dos años... Pero nadie quiere un programa completo, nadie quiere sacarlos del mercado», dijo otra fuente.

La otra opción, que resultaría más cara, consiste en una línea de crédito a secas a partir del fondo permanente de rescate, que permite la compra de hasta el 50% de cualquier emisión de bonos como parte del plan de asistencia, hasta el 10% del PIB del país.
En los dos casos, España se vería obligada a firmar un nuevo memorándum de entendimiento con sus socios europeos, comprometiéndose a una «condicionalidad estricta», con un calendario para implementar las medidas de ajuste y reformas estructurales pactadas, así como a aceptar la supervisión de sus progresos.