Estados Unidos bendice a Santos

La Cámara de Representantes norteamericana reafirma su «alianza»

El presidente electo, Juan Manuel Santos, saluda al presidente del Consejo de Estado, Luis Fernando Álvarez
El presidente electo, Juan Manuel Santos, saluda al presidente del Consejo de Estado, Luis Fernando Álvarez

BUENOS AIRES- Hace un par de días el diario «The Washington Post» se preguntaba en su editorial «si el Gobierno de Obama y los líderes demócratas del Congreso recibirán al presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, aliado fuerte y necesario, con los brazos abiertos o con el desdén y proteccionismo que mostraban hacia su predecesor, Álvaro Uribe».Mientras las palabras del influyente rotativo seguían sonando, la Cámara de Representantes de EE UU aprobaba ayer a viva voz una resolución de apoyo a Santos, que además reafirma la «amistad y alianza» entre ambos países.En Washington saben que Colombia seguirá siendo su paraíso en el desierto suramericano. El Gobierno de Barack Obama fue uno de los primeros en saludar al presidente electo por las votaciones «justas y transparentes» y su portavoz Phillip Crowley aseguró que «no anticipamos un cambio significativo en nuestra relación bilateral». De hecho Santos ya conversó con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, para ampliar el Plan Colombia de asistencia estadounidense para combatir el narcotráfico en toda América Latina y el Caribe. Por otro lado, Santos representa un ancla de moderación política en la región, en contraste con el «autoritarismo» de alguno de sus colegas bolivarianos. Un aliado fuerte y necesario para Estados Unidos que rechaza el discurso populista del venezolano Hugo Chávez y no tiene interés en cortejar a Irán como lo hace el brasileño Lula Da Silva.Estos estrechos lazos entre Colombia y EE UU son una fuente de preocupación para los presidentes de Iberoamérica. El uso de bases militares colombianas por tropas norteamericanas y las operaciones contra la guerrilla en territorios soberanos de países vecinos llevaron al bloque político al borde de la ruptura hace más de un año. Sin embargo y pese a esta resolución de la Cámara –que no es vinculante–, algunos congresistas norteamericanos tienen trabado el Tratado de Libre Comercio porque consideran que la política colombiana no se ajusta al relato democrático, y abogan por una reducción de las aportaciones incluidas en el Plan Colombia.A este respecto el diario «Wall Street Journal» dijo que el pueblo colombiano ha hablado y que su triunfo debe resonar en Washington, donde la Casa Blanca sigue evitando un voto que decida el futuro del TLC. «En medio del muy común revuelo de América Latina, una transferencia de poder pacífica y popular en un aliado de EE UU merece ser notada», afirmaba el editorial titulado: «Colombia habló, ¿escuchará Obama?».

Uribe pide ayuda a Sarkozy para capturar a Granda Álvaro Uribe tiene una espinita clavada que quiere quitarse antes de acabar su mandato. El presidente colombiano anunció que le pedirá a su homólogo galo, Nicolas Sarkozy, ayuda para recapturar a Rodrigo Granda, el llamado «canciller» de las FARC, durante la cumbre del G8 en Canadá en la que ambos coinciden hoy. «Le voy a decir: yo le liberé a ese bandido y para nada sirvió. Ayúdeme a recapturarlo». Granda fue excarcelado en 2007 por decisión de Uribe, que accedió así a una solicitud de Sarkozy para que el rebelde ayudara a lograr la liberación de Ingrid Betancourt, por entonces rehén de las FARC. Las autoridades colombianas creen que Granda, que ha retomado la lucha armada, se oculta en Venezuela.