Insultos gritos y empujones entre los protestantes de Castellón y Alicante

Insultos, gritos y empujones entre los protestantes de Castellón y Alicante
Insultos, gritos y empujones entre los protestantes de Castellón y Alicante

Castellón/Alicante- Aunque la mañana en Valencia transcurrió con relativa normalidad, no ocurrió lo mismo en los Ayuntamientos de Castellón y Alicante, donde tomaban posesión los ediles y sus respectivos alcaldes, Alberto Fabra y Sonia Castedo. En Castellón, un grupo de jóvenes «indignados» que protestaban al finalizar el acto de constitución del Ayuntamiento, fue desalojado por la Policía cuando intentaba impedir la salida de los coches del alcalde y de varios concejales del aparcamiento municipal. En Alicante, una veintena de jóvenes que habían pasado la noche frente a la fachada del edificio consistorial para «acompañar» en su investidura a la alcaldesa entrante, fueron obligados a desalojar la plaza en torno a las 7.30 horas de la mañana. No obstante, esto no impidió que se produjeran momentos de tensión a la salida de los concejales. Uno de los más destacados fue el que vivió el edil, presidente de la Diputación y del PP de Alicante, José Joaquín Ripoll, quien fue increpado a su salida del pleno con una «cacerolada» al grito de «corrupto», «chorizo» y «ladrón». Por su parte, la alcaldesa, Sonia Castedo, juró su cargo reafirmando la legitimidad de su elección y recordando que «lo que las urnas han dicho no puede modificarse en otros lugares». Castedo, que tomó posesión en un pleno marcado por las sonoras protestas de centenares de «indignados» en el exterior, pidió a la oposición que aparquen «el resentimiento permanente y el sobresalto, cuando no el odio».