Buenos Aires

La Habana excarcela a Biscet y a otros nueve presos políticos

Ayer la Iglesia cubana anunciaba la excarcelación de diez presos más como fruto de su diálogo con el Gobierno de Raúl Castro. Entre ellos se encuentra Óscar Elías Biscet, uno de los 75 activistas opositores detenidos en la llamada Primavera Negra de marzo de 2003.

El opositor Elías Biscet, con barba, durante un acto en 1999 en el que instaba a la dictadura a liberar a todos los presos políticos cubanos
El opositor Elías Biscet, con barba, durante un acto en 1999 en el que instaba a la dictadura a liberar a todos los presos políticos cubanoslarazon

Biscet, un médico de 49 años condenado a 25 de cárcel y aceptado como preso de conciencia por Amnistía Internacional, es uno de los disidentes que rechazan el exilio a España una vez salgan de prisión, como sin embargo han hecho decenas de reos excarcelados en los últimos meses por mediación de los obispos cubanos.

Una vez excarcelado Biscet, sólo quedarán en prisión otros tres miembros del Grupo de los 75 que se niegan a abandonar Cuba: Librado Linares, Félix Navarro y José Ferrer.

 No disidentes

El arzobispado de La Habana dio a conocer también la «próxima» liberación de nueve presos no pertenecientes al movimiento opositor y que se trasladarán a España tras su liberación.
Cinco de esos nueve reclusos aparecen en los listados de presos por motivos políticos de la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CC-DHRN), con condenas desde 2 hasta 25 años de cárcel.

Entre los delitos por los que fueron sancionados figuran piratería, terrorismo, desacato a la autoridad, tenencia ilegal de armas, salida ilegal de la isla, hurto, evasión, desobediencia y desórdenes públicos.

Según el arzobispado de La Habana, suman 94 los prisioneros que han aceptado la propuesta de salir de la prisión y trasladarse a España, dentro del particular programa de exilio que los Castro llevan a cabo desde julio del año pasado.

Desde octubre pasado este proceso de liberaciones se amplió a otro tipo de presos condenados por delitos contra la seguridad del Estado, aunque a muchos de ellos la oposición interna no los reconoce como disidentes activos.


Un símbolo para la disidencia
Oscar Elías Biscet comenzó su actividad disidente en la década de los 80 del siglo pasado y un año después creó la Fundación Lawton por los Derechos Humanos. En 1999, tras una huelga de hambre, fue condenado a tres años de cárcel por desorden público y calificado por Amnistía Internacional como un prisionero de conciencia. Tras su liberación en 2002, fue arrestado un mes después y, acusado de ser una amenaza para el estado, condenado a 25 años de cárcel. En 2007 el Gobierno de los Estados Unidos le concedió la Medalla Presidencial de la Libertad.