«Si Assange es entregado a EE UU podría terminar muerto o en Guantánamo»

Relajado y con su peculiar cabellera –convertida ya en todo un emblema en Reino Unido- Julian Assange acudió ayer al tribunal de Woolwich para fijar la fecha definitiva del juicio que determinará su extradición a Suecia.

El fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange
El fundador del portal WikiLeaks, Julian Assange

Relajado y con su peculiar cabellera –convertida ya en todo un emblema en Reino Unido- Julian Assange acudió ayer al tribunal de Woolwich para fijar la fecha definitiva del juicio que determinará su extradición a Suecia. El futuro del fundador de WikiLeaks, responsable de sacar a la luz miles de documentos confidenciales del Gobierno de EE UU, no se conocerá hasta el próximo 7 de febrero. Sin embargo, su equipo legal advirtió ayer que hay un riesgo real de que si el australiano es finalmente entregado a Estocolmo podría terminar ilegalmente en EE UU o, incluso, en la prisión de Guantánamo. Es más, su abogado Geoffrey Robertson recalcó que se teme lo peor "si no hay garantías de que la pena de muerte no será aplicada". "Es bien conocido que figuras destacadas han insinuado, o declarado abiertamente, que Assange sea ejecutado", agregó.

La defensa esbozó ayer los puntos más importantes que presentará el próximo mes ante el tribunal, entre ellos, el convencimiento de que la extradición esta motivada por razones políticas. Suecia reclama al ex "hacker"por supuestos delitos de agresión sexual contra dos jóvenes, pero los abogados del periodista sospechan de supuestas presiones por parte de Washington para dar castigo al hombre que ha sido capaz de sacar lo colores a la Casa Blanca.

La vista de ayer duró apenas diez minutos y el juez Nicholas Evans modificó ligeramente las condiciones de la libertad condicional que goza desde el pasado mes de diciembre, cuando distintas personalidades reunieron los 276.000 euros exigido por la Justicia británica.

Por orden del magistrado, Assange podrá permanecer en el Club Frontline el 6 y 7 de febrero a fin de facilitar su llegada al tribunal de Woolwich. El club fue fundado por el periodista independiente Vaughan Smith, un ex militar y reportero de guerra que guarda especial amistad con el ex "hacker"y no dudó en darle cobijo en su mansión al este de Londres durante las Navidades.

A la salida del juzgado, en unas breves declaraciones, el responsable de WikiLeaks aseguró que el portal continuará trabajando y que los periódicos asociados publicarán pronto más cables confidenciales. Bien por morbo por si cumple su amenaza bien por la admiración que despierta entre miles de seguidores, lo cierto es que la vida de este antiguo pirata informático acapara toda la atención internacional. Aprovechando el tirón, el australiano no ha tenido escrúpulos en aceptar una oferta para escribir sus memorias valorada en 1,3 millones de euros que ha prometido invertir en su portal.

Pese a que ante las cámaras londinenses, Assange se mostró optimista, en una entrevista concedida a la emisora francesa "France Info"denunció la campaña de las autoridades estadounidenses, que están intentando recoger informaciones para lanzar un procedimiento judicial contra él, y consideró que su arresto domiciliario era "una situación orwelliana". "Siempre he estado acostumbrado a este tipo de presión, pero (...) la situación actual es tal vez la más dramática que he vivido hasta ahora", matizó.