Dónde estabas cuando marcó Villa

EN PLENA CALLE. Cualquier rincón  era bueno ayer para interesarse por el resultado del partido. Los goles de España cogieron a muchos de camino a casa o antes de la cita con amigos para animar a la selección
EN PLENA CALLE. Cualquier rincón era bueno ayer para interesarse por el resultado del partido. Los goles de España cogieron a muchos de camino a casa o antes de la cita con amigos para animar a la selección

Era de esperar. Madrid volvió ayer a detener su frenético ritmo diario a las ocho y media de la tarde para animar a la Selección Española, si cabe, con más ahínco que el pasado día 16 ante Suiza. La tensión se palpaba en cualquier establecimiento hostelero de la capital donde, horas antes de que comenzara el partido, los incondicionales de «La Roja» ya iban calentando motores. Esta vez, España no podía fallar. «Lo del otro día fue un traspiés, pero ya no pueden permitirse más. ¡Somos los campeones de Europa, hombre!», comentaba un aficionado en una cervecería cercana al Santiago Bernabéu minutos antes del inicio del partido. Pero no sólo los aledaños al estadio madridista –donde se instaló una pantalla gigante para seguir en encuentro– se convirtieron en un tumulto bicolor. El rojo y amarillo o, al menos el rojo, predominaban en el atuendo de la mayoría de los madrileños que aprovecharon cualquier pantalla para echar un ojo al encuentro. Incluso el escaparate de la sección de electrónica de unos famosos grandes almacenes sirvieron de improvisada sala de estar para los que no dudaron en sentarse en el suelo y seguir el partido a través de las pantallas en venta. Y es que el primer gol de España, en el minuto 16 del partido, a muchos les pilló llegando a casa o al bar más cercano.Bufandas, gorros, camisetas oficiales y no oficiales de la Selección, caras pintadas y, siempre, algún objeto con la bandera española estampada eran la tónica general en los bares y cervecerías de Madrid que ayer, una vez más gracias al fútbol, hicieron su agosto. Hubo mucha más gente que ante el España-Suiza, quizás también por la hora del partido, y el ambiente en el interior de estos establecimientos, atestados de seguidores de «La Roja», contrarrestaba la gélida temperatura en la que España saltaba al campo del Ellis Park de Johannesburgo –el mercurio descendió hasta los cero grados cuando comenzó el partido– para jugar contra la Selección hondureña. El horario también benefició a la mayor parte de los comercios, que apenas notaron que ayer jugaba España y, hasta las ocho de la tarde, la actividad era la habitual en cualquier tarde de lunes. Sí que notaron más clientes de lo normal aquellos comercios que ayer arrancaron la temporada de rebajas. Sin embargo, los centros comerciales y otros negocios que cerraban a las diez de la noche sufrieron la «sequía» de clientela las dos últimas horas de la jornada. Así, ir de compras a partir de las 8:30 de la tarde, se convirtió en un auténtico lujo para aquellos «despistados» que no siguieron el encuentro. Pero aunque usted no sea un forofo del fútbol, a buen seguro ayer se enteró del momento en el que Villa marcó los dos goles gol ante la Selección de Honduras. En el minuto 16 y 51 del partido, la capital se convirtió en un auténtico estruendo de trompetas, petardos y miles de madrileños cantando gol. Ya fuese en bares, en casa, o por la calle, los «adictos» a «La Roja» lograron ayer celebrar la primera victoria de España en el que todos esperan que sea «el Mundial».