El amanecer más sangriento de Leganés

 En media hora una joven con problemas mentales asesinó a su padre y un chico mató a un amigo de su madre 

En la imagen, la madre de Roberto es consolada por unos vecinos
En la imagen, la madre de Roberto es consolada por unos vecinos

Madrid- El domingo amaneció cubierto de sangre en Leganés. En apenas media hora, dos brutales asesinatos despertaron a los vecinos de la localidad. Ambos sucesos se produjeron a algo más de seis kilómetros de distancia.La primera de las muertes tuvo lugar en torno a las ocho de la mañana de ayer. Una llamada recibida en la Sala del 091 informaba de que en una vivienda de la calle Serena de Leganés se estaba produciendo una fuerte discusión. Tan pronto como recibieron la noticia, los agentes de Seguridad Ciudadana de la comisaría de la localidad acudieron rápidamente al inmueble y encontraron a un hombre herido por arma blanca. Tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios de emergencia, que no pudieron hacer nada por su vida, ya que José L. P., de 63 años, fallecía allí mismo desangrado.

El hermano, también heridoSegún las primeras investigaciones policiales, una fuerte discusión de éste con su hija, Ana María L. R., de 29 años, fue el detonante de la agresión de la hija, que le clavó un puñal entre la tercera y la cuarta costilla, causándole la muerte.Para tratar de frenar el ataque, uno de los hermanos de Ana María trató de mediar en el enfrentamiento, pero también fue herido en una mano. Según explicaban los vecinos, José estaba viudo y vivía con sus hijos en este piso de Leganés. Ana María sufría problemas psíquicos. Tenía diagnosticada una psicosis maníaco-depresiva que ayer le llevó a perder los nervios en una fatal discusión con su progenitor.«Cada mañana salía a trabajar a ‘El Corte Inglés' a las siete y media. Era una chica normal», señalaban los vecinos que aseguran que nunca la vieron discutir con su padre. «Sufrñia crisis nerviosas pero nunca había hecho nada», apuntaba otra vecina del edificio.A seis kilómetros de allí, Ángel P. M., de 40 años, perdía la vida. Eran las ocho y media de la mañana cuando, como en el caso anterior, una llamada al 091 alertaba de que en una vivienda de la calle Santa Isabel de Hungría, del barrio de La Fortuna, dos hombres estaban discutiendo a gritos. Los agentes de servicio se dirigieron apresuradamente al domicilio donde encontraron a Ángel sentado en el rellano de la escalera con un fuerte golpe en la cabeza. Tras ser atendido en el lugar por una UVI móvil del Summa, fue trasladado a un centro hospitalario próximo donde falleció poco tiempo después. Las primeras conclusiones que se han podido constatar a raíz de las investigaciones reflejan que el hombre se encontraba en la vivienda con una mujer cuando llegó el hijo de ésta, identificado como Roberto G. F., de 22 años. Por motivos que aun se desconocen, los dos varones comenzaron a discutir. La riña subió de tono y Ángel fue agredido por el joven, cayéndose por la escalera. Ambos cuentan con numerosos antecedentes penales. Según explicaban los vecinos de la zona, tanto la mujer como el hombre fallecido tenían relaciones con la droga. Algunas hipótesis apuntan a que el hombre podría ser quien vendía la droga a la mujer y por eso Roberto le agredió. De hecho, uno de los vecinos aseguró haber visto a la mujer la noche anterior con evidentes síntomas de embriaguez transitando por un parque cercano. También contaban que eran frecuentes las peleas entre Ángel y la mujer, pese a que no se les atribuía ninguna relación sentimental.