Hereu evita con apuros su reprobación

El Ayuntamiento de Barcelona «lamenta» la actuación del alcalde en la consulta pero no lo censura n Martí conmueve al pleno con su despedida

Alberto Fernández llevó ayer a Rajoy y a Sánchez-Camacho a la Diagonal, símbolo del «declive» del mandato socialista en Barcelona
Alberto Fernández llevó ayer a Rajoy y a Sánchez-Camacho a la Diagonal, símbolo del «declive» del mandato socialista en Barcelona

BARCELONA-El Ayuntamiento de Barcelona vivió ayer uno de los plenos más tensos del mandato. Una sesión en la que el protagonista no fue ningún discurso –ni los juegos de palabra de Alberto Fernández, ni el discurso diplomático entre Xavier Trias, ni tampoco las intervenciones dogmáticas de Jordi Portabella–, sino una imagen, el rostro abatido de Jordi Hereu. El alcalde de Barcelona entonó el «mea culpa» por impulsar la consulta de la Diagonal y tras asumir la responsabilidad del «torpe» episodio, instó a pasar página, empezando por centrarse en la lucha contra la crisis económica. Pero antes de desgranar su plan de austeridad, Hereu tuvo que enfrentarse a los reproches de la oposición –CiU, PP y ERC–. El más contundente fue Alberto Fernández. El concejal popular pidió la reprobación del alcalde por su gestión «nefasta» en la consulta sobre la Diagonal. Y CiU le apoyó. Fernández pidió la dimisión del alcalde porque «fue un error gastarse 3,1 millones de euros en organizar una consulta en época de crisis». Trias añadió que «el mayor fracaso de este proceso es que los ciudadanos se han sentido engañados». «Yo mismo he perdido la confianza en el alcalde», admitió. Hereu consideró una exageración que pidieran su dimisión, más, después de haber asumido responsabilidades técnicas y políticas –como la destitución de Carles Martí–. «Bajen de las nubes», instó a Trias y Fernández, «no nos hemos quedado cortos». «Este alcalde no va a abandonar su responsabilidad (...) en las próximas elecciones, los barceloneses ya tendrán oportunidad de elegir», recordó.Jordi Portabella (ERC) echó un capote a su ex socio de gobierno. «Matemos el tema, porque parece que la crisis es superior a la que es y este debate repetitivo acabará afectando al estado anímico de la ciudadanía», alertó. Hereu esquivó la reprobación del PP, pero no el golpe que le asestó CiU, una proposición transaccionada con el PP y ERC que lamenta la actuación del alcalde como máximo responsable de la consulta.Tras aguantar con estoicidad el bofetón, Hereu se enfrentó al momento más duro, la despedida de «mi amigo, Carles Martí». El ex primer teniente de alcalde asumió el «error» de la Diagonal e hizo oficial su renuncia como concejal, «un trabajo que me ha permitido ser feliz». Fernández le agradeció su tono sincero y duro. Portabella destacó su pasión por el trabajo y Trias su lealtad al PSC que le ha llevado a sacrificarse. Y Hereu le deseó que siga siendo «feliz».