Gaviño sufre una crisis de ansiedad antes de la escucha de la reunión con los políticos

La audición se retoma hoy junto a la declaración de los encartados, tras el ingreso hospitalario del empresario 

Gaviño, atendido por el 061, junto a un familiar que lo acompaña en la Audiencia
Gaviño, atendido por el 061, junto a un familiar que lo acompaña en la Audiencia

SEVILLa- Una crisis de ansiedad provocó la suspensión de la segunda jornada del «caso Camas». El empresario Eusebio Gaviño, imputado por el supuesto intento de soborno a la concejal no adscrita del Ayuntamiento de Camas Carmen Lobo, sufrió un desvanecimiento en los pasillos de la Audiencia (cuando subía las escaleras hacia la sala), tuvo que recibir atención sanitaria del 061 y, finalmente, ser ingresado en el hospital Virgen del Rocío a causa de un ataque de ansiedad que le provocó el «agarrotamiento» de un brazo y una pierna, sin llegar a perder la consciencia. El imputado recibió el alta en la tarde de ayer y está citado, junto al resto de encartados, hoy a las 10:00 para proseguir con la sesión. En caso de paralización durante cinco días, la ley del jurado sostiene que hay que disolver el tribunal popular –formado en este caso sólo por mujeres y un suplente varón– y elegir uno nuevo.

La agenda de la jornada –que se retoma hoy– consistía en la escucha de una de las grabaciones que dio lugar al caso, concretamente la realizada en casa del empresario en agosto de 2005 y en la que participan el ex alcalde de Camas Agustín Pavón, los ex ediles Antonio Enrique Fraile y José del Castillo y el también empresario Francisco Gordo, testigo y pareja de la tránsfuga a la que presuntamente trataban de sobornar, según la acusación del fiscal. Posteriormente, está prevista la declaración de los imputados.

El magistrado presidente de la vista Javier González, tras recibir el parte del perito forense, negoció con las partes la continuación ayer de las escuchas sin la presencia de Gaviño, algo a lo que se negó su defensa al entender que se rompía «la unidad de acto».

El imputado, presunto intermediador en el supuesto intento de soborno a Carmen Lobo, detenido cuando entregaba un sobre con 12.000 euros y una nota manuscrita a la ex edil en la Taberna Medieval de Nervión la noche del 12 de septiembre de 2005, ha sufrido repetidos ataques de ansiedad a lo largo del proceso, principalmente a la hora de declarar ante la Policía y en sus testificales ante el juzgado de Instrucción número 2 de Sevilla, provocando que fuera citado en los juzgados hasta en tres ocasiones.

Los abogados de las partes señalaron que «aunque para los miembros del jurado» sea algo excepcional y se trata de una causa que se ha postergado siete años por los recursos y las polémicas por las grabaciones y las escuchas, el incidente de Gaviño no supone «un retraso nada anormal» y entra dentro de lo ordinario.