Economía asumiría el psiquiátrico y las aulas de Rus pero no sus carreteras

El presidente provincial amenazó con «liquidar» las «competencias impropias» que no recuperará la Generalitat.

Gerardo Camps no quiere asumir, ni en pintura, las carreteras que hoy gestiona la Diputación Provincial
Gerardo Camps no quiere asumir, ni en pintura, las carreteras que hoy gestiona la Diputación Provincial

VALENCIA- Las restricciones en los Presupuestos, así como las liquidaciones de los mismos que, a año vencido, el Estado ha pedido a Ayuntamientos y Diputaciones que devuelvan por una nefasta previsión de ingresos, ha hecho que las instituciones de toda índole atraviesen una situación económica cuanto menos complicada.
La Diputación de Valencia no es una excepción y hace unos días, su presidente, Alfonso Rus, anunciaba un nuevo «ajuste del cinturón» en el que no descartaba ajustar nuevamente la plantilla laboral y dejar de prestar competencias que son impropias de la corporación provincial.
Entre ellas, Rus destacaba el Centro de Enfermos Mentales que la Diputación tiene en Bétera y cuyo coste de funcionamiento, incluyendo la nómina de ochenta profesionales, cubre íntegramente; las aulas de formación de adultos o la Escuela de Capataces Agrícolas, o la de Enología en Requena. Incluía también dos mil kilómetros de carreteras provinciales.
 El vicepresidente económico del Consell, Gerardo Camps, tuvo conocimiento de esta pretensión de Rus por las informaciones aparecidas en prensa y señaló que la devolución de alguna de esas transferencia era lógica, pero que otras no.
Entre las primeras incluyó el Centro de Enfermos Mentales de Bétera, del que dijo que «ya se había hablado algo, y consideró lógico que su gestión pasara a depender de la Conselleria de Sanidad.
También vio lógico las aulas de formación, tanto en la formación para adultos como otras ofertas más específicas de la Diputación, concretamente capataces agrícola y enología.
Donde discrepa totalmente Gerardo Camps es cuando se le mentan los 2.000 kilómetros de carreteras: «ésas nunca han sido de la Generalitat, bastante tenemos con las nuestras», y ante la apreciación de que Rus había amenazado con «liquidar» las competencias impropias, Camps no vaciló: «que las cierre».
Las carreteras provinciales suelen unir zonas de poco tráfico, pero son vitales para algunas comarcas. Además, como recordó Rus, han sido de las primeras en incorporar protecciones para los motoristas en los guardarraíles.