Obama se lanza a recuperar los votos perdidos

Philadelphia, Boston, Washington, Cleveland, Columbus, Rockville, Portland, Seattle, San Francisco, Los Ángeles, Las Vegas, Minneapolis y Washington. ¿Están los Rolling Stones de gira por Estados Unidos? No, es la agenda del presidente Barack Obama de estos días, que apura haciendo campaña de costa a costa para los candidatos de su partido.

Obama saluda a varios militares antes de subir al avión presidencial, ayer, en la base aérea de Andrews
Obama saluda a varios militares antes de subir al avión presidencial, ayer, en la base aérea de Andrews

Obama acaba de conseguir nuevos mínimos en los índices de popularidad de la última encuesta y parte de los votantes que le respaldaron en 2008 apoyarán a los republicanos en las elecciones del Congreso el 2 de noviembre. Sabe que va a perder escaños en el Senado y la mayoría de la Cámara de Representantes. Algunos legisladores demócratas del Capitolio están tan desesperados que, con tal de arañar unos pocos votos, hacen campaña contra la líder de su partido Nancy Pelosi.

Por eso Obama viajó ayer a Ohio junto a su esposa, Michelle, que vuelve a acompañarle en los mítines electorales por primera vez desde 2008. Al contrario que el inquilino de la Casa Blanca, los índices de popularidad de la primera dama se mantienen muy altos, por lo que también hicieron campaña juntos por el gobernador Ted Strickland en Cleveland. Después se desplazaron a Columbus para presidir una cena de recaudación de fondos.

«No hay duda de que serán unas elecciones difíciles. Es debido a que la nación ha pasado por unos momentos increíblemente difíciles», indicó el viernes Obama en Boston, durante un acto de campaña a favor del gobernador Deval Patrick. También advirtió de que el plan republicano perjudicaría al sistema económico del país, ya que impulsará la misma agenda que «casi destruyó», dijo, «nuestra economía». «Entre 2001 y 2009, vimos el crecimiento de empleo más lento desde la Segunda Guerra Mundial», sentenció.

Hoy estará en la Casa Blanca por la mañana, pero, ya por la tarde empezará su gira por todo el país en Rockville, Maryland, para finalizarla el sábado en Minneapolis. Durante su recorrido apoyará a los candidatos demócratas más castigados en las últimas semanas por las encuestas.

Contra Pelosi

En cambio, otros luchan como pueden por mantener sus asientos en el Capitolio. Es el caso del legislador demócrata de Ohio Steve Driehaus, al que su propia agrupación ha dado la espalda tras considerar que carece de oportunidad alguna para ser reelegido. Así las cosas, Driehaus no ha vacilado en cargar contra la líder demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, en busca de los votos de los indecisos.

Por su parte, el legislador demócrata de Georgia Jim Marshall también hace campaña en contra de Pelosi, cuyas ideas liberales siempre se han presentado como un serio obstáculo en su carrera política en el estado del Sur.

Además, el también representante de los demócratas en Alabama, Bobby Bright, ha hecho de sus ataques contra Pelosi el lema de su campaña. Todo vale y a estos políticos no le es ajena la última encuesta de Associated Press, que revela que un 25 por ciento de los votantes que apoyó a Obama en 2008 se plantea respaldar a los republicanos en esta ocasión.

Escapada a India

De esta forma, el equipo de Barack Obama espera a que tengan lugar estas elecciones de «midterm» –mitad de legislatura– para recalibrar su estrategia de cara a los dos próximos años. De momento, sólo se sabe que Obama estará fuera de Estados Unidos los días siquientes inmediatos a esta cita electoral. Ha programado su esperado viaje a India para el 4 de noviembre. Este gesto se interpreta como una escapada ante el previsible descalabro en las elecciones, que para muchos son un referéndum de su gestión en la Casa Blanca.