Nueva estocada a la BBC

El director de la cadena dimite después de que el programa que vetó un vídeo sobre los abusos de Savile acusara erróneamente de pedófilo a un político

Steven Messham (en la imagen, durante su intervención en el programa de la BBC) fue víctima de abusos sexuales cuando era menor y ayer pidió disculpas por haber acusado a la persona equivocada
Steven Messham (en la imagen, durante su intervención en el programa de la BBC) fue víctima de abusos sexuales cuando era menor y ayer pidió disculpas por haber acusado a la persona equivocada

Tres semanas. Tan sólo han hecho falta tres semanas para que la BBC vuelva a protagonizar otro de los escándalos más sonados de toda su historia. Y esta vez le ha costado el cargo a su director. Cuando la cadena pública aún estaba intentando limpiar su imagen por no haber emitido un especial sobre los abusos sexuales cometidos en los 80 por el que fuera su presentador estrella, Jimmy Savile, su reputación se ha vuelto a poner en duda después de cometer otro error mayúsculo. Esta vez, por pecar precisamente de lo contrario. La BBC, que siempre ha presumido de prestigio internacional por su veracidad y objetividad, tuvo ayer que pedir disculpas públicamente por haber emitido un documental que acusaba erróneamente a una de las personalidades del Partido Conservador de abusos cometidos en centros de menores de Gales. Para más inri, el programa responsable de esta polémica, «Newsnight», es el mismo que en su día investigó sin éxito a Savile.

Dimite el director general
Ayer, el escándalo se cobró su primera dimisión: la del director general de la cadena, George Entwistle, que anunció su renuncia tras reconocer en público que no sabía nada del reportaje de «Newsnight». A principios de este mes, dicho espacio emitió una entrevista con Steve Messham, una de las víctimas de los abusos cometidos en los 70 y los 80 en distintos internados del norte de Gales. Bien es cierto que nunca se llegó a decir directamente su nombre, pero los detalles que se dieron no dejaban lugar a dudas y las redes sociales se encargaron de hacer el resto. Se trataba de Lord McAlpine, uno de los tesoreros más importantes en la época de Thatcher, responsable de conseguir donaciones que sirvieron para ganar tres citas electorales. El escándalo no se hizo esperar. David Cameron anunció una investigación y dijo que removería todas las piedras que hicieran falta. También advirtió de que acusar sin pruebas a políticos por supuesta vinculación en casos de pedofilia podía derivar en una «caza brujas», principalmente contra homosexuales. El «premier» lanzó el mensaje durante una entrevista en la cadena de televisión ITV1, cuando el presentador le pasó en directo una lista con nombres publicados en internet de políticos tories supuestamente implicados en casos de abusos.

Pero cuando en Westminster y en la calle no se habla de otra cosa, Messham asegura ahora que todo ha sido un error y que la persona que identificó en una fotografía que le enseñó la Policía en los 90 no es Lord McAlpine.

Los «abusos de Gales» suponen uno de los episodios que más han indignado a la población británica. En 1991, las fuerzas de seguridad investigaron hasta 40 centros de acogida después de que un trabajador social los denunciase. Más de 150 adultos afirmaron haber sido víctimas cuando eran tan sólo unos niños indefensos. El Council del condado de Clwyd llevó a cabo una investigación independiente, pero el informe nunca llegó a ser publicado debido a los temores de difamación.

La presión pública fue en aumento y en 1996, el entonces secretario de Estado para Gales, William Hague, hoy ministro del Exterior, ordenó otra pesquisa. Se tomó declaración a más de 650 personas y se tardó casi tres años en publicar las conclusiones. Dos personas fueron encarceladas, pero jamás se consiguió dar carpetazo al asunto, ya que el abogado de la última investigación mencionó la existencia de «una figura de gran prestigio público» involucrada en toda la trama.

Tras la polvareda que ha levantado el reportaje, el abogado de Lord McAlpine ha dicho que tomará medidas legales contra todos aquellos que lo han vinculado a las falsas acusaciones. Mientras, el presentador de «Newsnight» se despidió en el último programa diciendo «nos vemos el lunes que viene… probablemente».