Condenado a seis años de cárcel por vender hachís y cocaína en su tienda de chuches

El Tribunal Supremo (TS) ha condenado a seis años de prisión a un joven que se dedicaba a vender 'al menudeo' cocaína y hachís en la tienda de chucherías que regentaba en Aguadulce, en Roquetas de Mar (Almería). En el momento de su detención, el procesado, que además estaba en posesión de un permiso de conducir y un DNI falsificados, arremetió con su coche contra un guardia civil.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, rechaza el recurso de casación de la defensa del acusado y ratifica la pena impuesta por el tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Almería por delito contra la salud pública, atentado a un agente de la autoridad, tenencia ilícita de armas y falsedad en documento oficial. Deberá hacer frente, asimismo, a una multa de dos meses a razón de 12 euros al día por una falta de lesiones y otra de seis meses por la falsedad.

Según se recoge en los hechos probados, la Guardia Civil tenía sospechas de que se vendía droga 'al menudeo' en el comercio denominado 'El Bola', ubicado en Aguadulce, y del que era arrendatario el procesado. El día de la entrada y registro, que se produjo a las 22,00 horas del 18 de mayo de 2007, él se encontraba ausente y fue detenida su compañera sentimental que, finalmente, ha sido absuelta en la causa.

Los agentes intervinieron en el local, en el suelo junto a ella, una papelina que contenía 0,50 gramos de cocaína y en el almacén dos balanzas de precisión, dos cuchillos con restos de polvo blanco, 72,83 gramos de cocaína y 722,98 gramos de hachís destinados para su venta a terceros. En un cajón se hallaron casi 300 cartuchos del calibre 9 milímetros, otros 50 de punta hueca expansiva y 406 en la caja registradora.

El 8 de agosto de 2007, la Guardia Civil montó un dispositivo de vigilancia con un coche camuflado en la urbanización en la que sospechaban que residía el acusado. Al avistar su turismo, le dieron el alto pero este emprendió la huida. En un momento de la persecución, decidió parar. Al bajarse uno de los agentes para identificarle y decirle que saliera del vehículo, el joven dio un volantazo y arremetió contra él dejándolo tirado en el suelo.

En el registro del domicilio, los agentes encontraron un revolver con el cañón recortado y el número de identificación limado, así como 470,67 gramos de hachís. El acusado fue detenido en posesión de un permiso de conducir al que había recortado la foto original para ponerle la suya y un resguardo de DNI a nombre de esa identidad.