Carolina Cerezuela: «Aún tengo que hacer la puesta a punto»

 
 

–Acaba de tener a su hija Carla y ya está como una rosa. Y eso sin hacer ejercicio...
–Bueno, de momento, no; pero me queda por hacer la puesta a punto. Me queda un mesecito para que me dejen hacer algo de deporte, porque hasta tres meses después de la cesárea no está recomendado. En cuanto me dejen moverme un poco no voy a parar.

–¿Es deportista en su vida normal?
–Hago bastante deporte, no todo lo que me gustaría, pero siempre que puedo. Sobre todo hago fitness, me gusta salir a la montaña, andar, correr, hacer ejercicios con máquinas, con pesas...

–La regañarán en su casa si no lo hace, ¿no?
–La verdad es que cuando me quiero escaquear no hay manera, pero nos motivamos mucho los dos. Cuando vamos a la montaña, vamos juntos y cuando vamos a entrenar, muchas veces también.

–¿Es más difícil compartir la vida con un deportista o que un deportista la comparta con una actriz?
–Yo creo que es más difícil para el deportista. La actriz sale ganando porque le inculcan el deporte, disciplina, una buena alimentación... Y se lo cambia por horarios disparatados, compromisos sociales... Eso es bastante difícil.

–Pues ahora está usted más de acompañante de su pareja y, naturalmente, de madre que de actriz, ¿lo echa de menos?
–Sí, un poco, pero me voy quitando el mono con pequeñas cosas, porque soy imagen de varias firmas y tengo varios compromisos adquiridos. La verdad es que ahora meterme en horario de serie es muy complicado. Ya lo haré cuando mi hija afloje los biberones.

–¿Han contado usted y Carlos Moyá cuántas campañas de publicidad han hecho entre los dos?
–¡Uff, no! Muchas, muchas...

–Pero usted le gana por goleada, ¿no?
–Sí, yo llevo una buena temporadita y hago todas las publicidades habidas y por haber.

–Hablando de goles, ¿son ustedes futboleros?
–Sí, el más que yo.

–Pues con lo que tira la patria chica, cada uno será de un equipo, ¿verdad?
–Bueno, me he pasado a su equipo, que es el Barça, y así tenemos una bronca menos en casa.

–Antes las chicas querían casarse con los Mario Conde de turno, pero ahora están de moda los deportistas, ¿a qué cree que se debe?
–A que están más en forma.

–Lo que está claro es que los valores deportivos tienen bastante más consistencia que los empresariales e incluso que los políticos, ¿no?
–Sí, sin lugar a dudas. Yo, los políticos los pondría en el último lugar

–Y eso que casi se llevan más insultos los deportistas cuando están en el campo que los políticos, que más bien se insultan entre ellos.
–Hay una diferencia grande entre el deportista y el político y es que el primero trabaja para él mismo y el segundo para el pueblo. Y está claro que no se debe insultar nunca, pero prohibir la libertad de expresión como se pretendía yo tampoco lo veo bien.

–A las actrices no sé si se las insulta, pero también se les juzga mucho.
–Sí, sí, hoy en día nadie está fuera del ojo crítico. Hoy se critica en programas, en foros, en Internet... Lo que pasa es que hay críticas y críticas y algunas llegan a insultos y otras no.

–¿Le han puesto una raqueta a su hija en la cuna, por si acaso?
–Por si acaso... Sí.

–¿Y cuando juegue con su padre se las tirará como si fuese una rubia tonta o de las de verdad?
–De momento, que se las tire flojitas, porque como se las tire de verdad vamos a salir corriendo la hija y la madre.

–Rubia nada tonta, deportista, bien de posibles, pareja de un deportista de éxito querido y admirado y con una niña preciosa, ¿qué más le puede pedir a la vida?
–Visto así suena fenomenal, la verdad.


En primera persona
«Nací en Alicante en 1980. Para mí, estoy casada, aunque no legalmente, y tengo una hija que es de lo que más orgullosa me siento. No me arrepiento de nada, valoro la sencillez, detesto la mentira, perdono, pero abro mucho el baúl del olvido y soy cabezota, impaciente y constante.

A una isla desierta me llevaría mi casa entera. Para comer me gusta un buen plato de pasta acompañado de un buen vino. Mi manía más reconocible es que no sé ir sin pendientes, pero no tengo ningún sueño que se me repita. De mayor me gustaría ser igual que ahora, pero un poco más vieja, y si volviera a nacer, volvería a ser yo misma, que es muy divertido».