«El refugio»: La madre opaca

«El refugio»: La madre opaca
«El refugio»: La madre opaca

Director: François Ozon. Guión: F. Ozon y Mathieu Hippeau. Intérpretes: Isabelle Carré, Louis-Roman Choisy, Melvil Poupaud, Marie Rivière. Francia, 09. Duración: 88 minutos. Drama.


Las dos películas que François Ozon dirigió en el 2009 tratan sobre la asunción traumática de la maternidad. Allí donde «Ricky» agotaba sus horas de vuelo con un bebé-ángel que rompía la rutina de una familia obrera, «Mi refugio» expande el probado talento de su autor en explorar una intimidad amenazada por la muerte. Superada una escena-prólogo que afronta sin maquillajes el ritual de dos heroinómanos en plena faena, el filme se alinea al lado de «Bajo la arena» para auscultar el corazón de una madre que no está preparada para serlo y de un hermano que quiere superar un duelo, hechizados por un fantasma que no hace acto de presencia.
Ozon centra sus atenciones en entender la relación entre estos dos personajes vinculados por la pérdida, y acierta en no explicar lo que los une más allá de lo que añoran. Es en sus momentos de complicidad donde la película encuentra su tono, entre melancólico y hermético. Lamentablemente, y a pesar de que el trabajo de Isabelle Carré es impecable, Mousse permanece opaca ante el espectador: cree haber encontrado su refugio en una casa al lado del mar, intenta aprender a estar sola cuando lo que quiere es calor humano, pero su drama parece encerrado en una burbuja de cristal esmerilado. Intuimos su enfado con la vida, pero no nos llega amplificado: sólo un poco, cuando, en un gesto abrupto, le aparta la mano de su vientre a un chico con el que coquetea en una discoteca.