El Comité del Congreso admite su incapacidad para llegar a acuerdo sobre déficit de EEUU

El comité bipartidista del Congreso de EE.UU. encargado de reducir el déficit del país en 1,2 billones de dólares reconoció hoy su "incapacidad para alcanzar"un acuerdo sobre el tema antes de este miércoles 23 de noviembre, la fecha límite.

"Después de meses de duro trabajo e intensas deliberaciones, hemos concluido hoy que no será posible alcanzar un acuerdo bipartidista antes de la fecha límite", indicaron en un comunicado conjunto la senadora demócrata Patty Murray y el representante republicano Jeb Hensarling, presidentes del llamado "supercomité".

El fracaso para llegar a un acuerdo, después de dos meses de negociaciones que nunca estuvieron cerca de un compromiso serio, hace regresar la incertidumbre económica a Washington y subraya el enfrentamiento frontal entre republicanos y demócratas.

"Pese a nuestra incapacidad para superar las significativas diferencias, culminamos este proceso unidos en nuestra creencia de que la crisis fiscal del país debe ser encarada y que no podemos dejarla para que sea solucionada por la siguiente generación", agregaron.

De nada han servido los llamamientos del presidente Barack Obama, quien hoy mismo reiteró a los legisladores que dejen a un lado el partidismo y lleguen cuanto antes a un acuerdo sobre la manera de reducir el abultado déficit del país.

"Seguimos esperanzados de que el Congreso pueda construir a partir del trabajo del comité y encontrar una manera de enfrentar este tema de un modo que funcione para el pueblo estadounidense y nuestra economía", culminaron Murray y Hensarling.

Tras el fracaso del "supercomité", el debate pasa ahora al pleno del Congreso que deberá encontrar una salida consensuada para acordar una reducción del déficit que evite la entrada en vigor de los recortes automáticos en defensa y programas sociales por 1,2 billones de dólares a partir de 2013.

Dichos recortes automáticos y en todas las partidas del gasto estaban previstos en el plan de agosto, en caso de que el comité fracasara en su intento de consensuar una reducción aceptable para los dos partidos.

La subida de impuestos se ha mantenido como un obstáculo insalvable entre republicanos, que los consideraban improcedentes porque desincentivarían al empresariado, y los demócratas, que los situaban como fundamentales para un reequilibrio presupuestario basado en "sacrificios compartidos".