Cupido hace horas extras en los platós generación

Los participantes buscan hacerse famosos, divertirse o enamorarse

Programas de citas «exprés», chicos que conocen a chicas y viceversa, o parejas que ponen a prueba su compatibilidad ante las cámaras. Cupido trabaja duro en televisión para que sus flechas catódicas demuestren que encontrar el amor es otra de las cosas que la caja tonta puede hacer por los espectadores. El angelito que dispara en nombre del amor lleva tres años poniendo todo de su parte en «Mujeres, hombres y viceversa», el espacio que Telecinco tiene en su franja matinal. Pretendientes y tronistas se mezclan unos con otros entre escenas de celos, besos y escarceos varios. Emma García pone orden en esta explosión de hormonas «en el papel de hermana mayor que escucha y que les dice cómo se ve su comportamiento desde fuera», asegura la presentadora.

Muchas han sido las sospechas sobre si los participantes de este programa son actores o aspirantes a famosos, pero García se defiende: «no vienen de una agencia sino de un cásting que hace la productora aunque sí es verdad que al principio elegíamos a los más vistosos y, a lo largo de estos tres años, han ido cambiando los perfiles a gente más normal». Sobre los motivos que llevan a estos jóvenes a exponer sus sentimientos en televisión, la presentadora asegura que la mayoría «viene a vivir una experiencia, pasárselo bien y, amor no sé si encontrarán, pero si mucho sexo. Además, enseguida se nota quién viene a vendernos la moto». Sin embargo, algunos de los participantes, como Rafa Mora o Tamara Gorro, se han hecho un hueco en el panorama de los colaboradores.


Amor rural
Otra Celestina televisiva, ésta por partida doble, está a punto de estrenar una nueva edición de uno de los programas de amor más curiosos de la televisión: «Granjero busca esposa» vuelve a Cuatro con más candidatos rurales a abrir su corazón. Luján Argüelles ejerce de anfitriona en un espacio en el que «no hay morbo, ni picardía, los protagonistas no lo viven como un programa de televisión», asegura. Las implicaciones de los granjeros que buscan el amor son mucho más serias que las de los participantes de «Tienes un minuto», el espacio de citas que también presenta Argüelles en Cuatro, donde «los chavales son más abiertos y buscan disfrutar de la dinámica del programa», aunque reconoce que también han surgido algunos encuentros. Entusiasta del amor, defiende que «la gente que realmente quiere encontrar a una pareja tiene que intentarlo donde sea, sin prejucios». Lo cierto es que la efectividad de cupido se puede medir con pocos ejemplos. En «Granjero busca esposa» se formaron varias parejas (incluso hubo una entre dos granjeros) pero sólo ha cuajado un matrimonio, mientras que en «Mujeres, hombres y viceversa» son cuatro las relaciones que continúan en los tres años de vida del programa. Los programas de citas no son nuevos. «Amor a primera vista», en las autonómicas, «Estoy por tí», con Anabel Alonso en A-3, «Elígeme», en Cuatro, o los míticos «Lo que necesitas es amor» y «Su media naranja», son algunos de los ejemplos de cómo se conquista el corazón de los espectadores.


Mejor fuera del plató
Raúl Morgado es uno de los tronistas que salió de «Mujeres, hombres y viceversa» con Sandy, una de sus pretendientas, algo que creía impensable «porque en principio vas a disfrutar, pero cuando te ves envuelto en situaciones bonitas muy bien preparadas por el programa, si hay alguien que te gusta, ves que sientes algo más». Reconoce que algunas de las cosas que pasan en el programa son tan rocambolescas que «parece que no son verdad, pero a mí nunca me ha dicho nadie lo que tengo que hacer» y está convencido que a él sí le ha funcionado «este cuento de hadas, que es mucho más bonito fuera del plató».